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sábado 11 de abril de 2026

La diputada que nació de nuevo

La asombrosa historia de la candidata trasplantada

La aspirante a intendenta de Caucete, Mariela Ginestar, recibió un riñón en medio de la campaña y contó llamativos detalles. El relato en primera persona, sin desperdicio. Por Miriam Walter
Por Redacción Tiempo de San Juan
Ese sábado por la mañana Mariela Ginestar estaba dializándose, había pedido el turno temprano porque por la tarde tenía que irse de caminata para pedir que la voten para intendenta de Caucete. De repente apareció un médico que venía de hablar por teléfono: "tenés un trasplante”, le dijo. Entonces se abrió una vorágine para la caucetera, quien desde 2013 hacía diálisis de 4 horas 3 veces por semana, tiene un novio que quería donarle un riñón,  vivió la misma angustiante historia de la enfermedad renal con su padre y le tocó entrar al quirófano para  recibir el órgano en medio de la campaña electoral. Y con el aditamento de que el donante es un joven de Entre Ríos, una provincia que le es cercana a la diputada porque tiene a su hermano viviendo allí.

"Yo estaba en la clínica y me quedé helada, me dijo el médico ‘te tenés que ir ya que tenés trasplante’. Yo dije ‘Dios mío, Dios mío’, porque desde que comencé con este problema lo invoqué al Señor, y pensé ‘justo en este momento de campaña’ porque el miércoles empezamos las caminatas”, contó Mariela desde el Hospital Español en Mendoza donde comparte sala con otro trasplantado sanjuanino.  

"Mi novio se acercó a la clínica a ver qué pasos seguíamos, mi mamá en Caucete, mi hermano de Entre Ríos ya había recibido el llamado, revolucionados todos. Nosotros en la familia ya vivimos esto, mi papá estuvo enfermo de los riñones desde 2008 hasta que murió en 2013 y nos llamaron por un trasplante dos veces, pero no se operó porque por su corazón era muy riesgoso. Ahora me tocó a mí”, dice.  

La precandidata del giojismo para comandar una de las comunas más reñidas de la Provincia asegura que se tomó el tema con tranquilidad. Ese día terminó la diálisis en el centro privado capitalino, fue a Caucete a armar el bolso, llamó al bunker para decir que tenía que viajar urgente pero no dio detalles y se fue con su novio a tierra mendocina a ponerse el riñón. Pasó el sábado haciendo test pero ya le habían dicho que su caso había escalado al primer lugar porque se trataba de un "órgano gemelo”, es decir que ella tenía la compatibilidad más alta con ese riñón en todo el país, un milagro para ella. "Yo le pedí a Dios estar calmada y así fue, en la espera y después al operarme, fue todo muy rápido”, asegura.

A Mariela le detectaron una insufiencia renal crónica en 2010 hasta que entró a diálisis en enero de 2013 y luego la inscribieron en la lista de espera por un trasplante. Le pasó otra cosa curiosa: la notificación de la resolución del INCUCAI le llegó el año pasado el 9 de enero, justo el día de su cumpleaños.

Hace 42 años ella nacía en la Villa del Parque, en la entrada de Caucete, allí vivió hasta el terremoto del ’77 cuando se fueron a vivir con su familia a una casita que construyeron con un crédito del Hipotecario sobre calle Alberdi, a metros de la plaza y de la Iglesia Cristo Rey. Hasta ahora vive allí. Los Ginestar subsistieron por décadas de la panadería que llevaba ese nombre conocido para todos los cauceteros hasta que cerró el año pasado cuando la mamá, tras morir el padre de familia, no podía más estar al frente del negocio. 

Mariela con su hermana mayor Adriana y sus hermanos menores Martín y Valeria valoraron de chicas la preocupación de sus padres por darles estudios, lo que dio sus frutos: tres abogadas y un médico. "Mi abuelo paterno quedó ciego siendo mi padre un chico y desde 13 años vendía lavandina con sus 3 hermanos. Y después se independizó con la panadería.  Tenía otra hermana costurera y otra se recibió de profesora porque todos le ayudaron a estudiar. Sabemos del sacrificio en la familia”, cuenta.

Ginestar entró a la política de la mano del ex intendente de Caucete Miguel Videla. "En mi familia nunca fueron políticos, yo iba a la facultad y Videla me llamó porque yo había sido alumna de él”. Mariela se estrenó en la campaña de internas contra "El Emilio” Mendoza y perdió, después pasó por el basualdismo, fue convencional y candidata a intendenta en 2007. En 2009 se acercó al giojismo y en 2011 fue de suplente como diputada, y llegó a la banca oficialista cuando Víctor Doña fue designado en EPSE.

Mientras se hacía de un nombre en la política, en 2010 Mariela se enteró de que tenía los riñones reducidos: "Fue una enfermedad sorpresiva para mí, primero creía que tenía gastritis. Yo fui sana toda mi vida y no saben por qué me dio, no es lo mismo que mi papá y no hay antecedentes familiares”, afirma. "Cuando comencé  con la diálisis aprovechaba a escuchar la gente para la diputación, hablaba por teléfono con los cauceteros, leía para proyectos de la Legislatura. Se armó en la clínica un grupo lindo, me cargaban con lo de la candidatura”, cuenta. 
"No pensaba que mi enfermedad iba a influir en mi carrera, porque la venía llevando bien. Y la salud de uno ante todo”, analiza. Rodolfo, su novio desde hace 4 años, trabaja en ANSES y la acompaña en todo. Le dijo que quería darle un riñón y se anotó en la lista de donantes. En eso estaban cuando llegó el órgano desde Entre Ríos, una provincia que ella conoce bien porque ahí vive su hermano cardiólogo. "Son las cosas del destino”, asegura.

Sobre el donante, Mariela confiesa "Sé que es un chico de Entre Ríos, de 28 años que habría sufrido un ACV. Desde ya que quiero agradecerle a la familia,  tengo que ver cómo es la privacidad, lo legal”. 

Fue tanto el shock que Mariela no le llamó para avisarle de su situación a José Luis Gioja hasta el día después de la cirugía. El Gobernador y el vice Sergio Uñac le desearon lo mejor. Seguirá internada por unos días más porque puede rechazar el órgano pero todo va bien hasta ahora y ya planea retomar las caminatas proselitistas a fin de mes ahora que no debe dializar nunca más. La caucetera analiza cómo repercute su historia en el electorado: "¿Si sirve para la campaña?, no sé. He recibido muchos saludos y permanente estoy en la oración de la gente y lo tomo como simple cariño que les dan a otras personas en igual situación. Todo esto supera la política, es la vida”.

"Yo siempre fui religiosa. Si bien tenia la iglesia cerca no iba todos los domingos pero agradecía a Dios al levantarme. Hoy juro que soy yo al servicio del prójimo más que nunca”.
Mariela Ginestar



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