Desde la Dirección de Protección al Preso trascendió que Oscar Gómez tiene todas las características de un preso extraordinario. Porque casi ninguno de los reclusos llega a lograr los objetivos que consiguió el padre biológico de los hijos de la cantante Claudia Pirán, y que quedaron en el centro del huracán mediático argentino luego de que la artista lo confiara a una publicación de consumo nacional.
El papá biológico de los hijos de Pirán: un preso ejemplar
Gómez fue drogadicto al igual que su pareja y madre de los mellizos que hoy tiene a su cargo Pirán. Con la diferencia que el hombre fue a por una serie de objetivos siempre en el nombre de sus hijos, y con la intención de recuperarlos en algún momento de su vida.
Estos hitos fueron rehabilitarse psicológicamente, para lo cual se sometió por su propia voluntad a un tratamiento que le llevó alrededor de medio año; otro, capacitarse laboralmente para aprender un oficio que le sirva de sostén para su vida y para la de su familia; el último y no menos importante, conseguir un trabajo estable para poder planear a futuro.
Cabe destacar que incluso de los diez reclusos que se inscribieron para recibir capacitación laboral, tres de ellos logaron una pasantía en un trabajo, y Gómez fue quien finalmente pudo acceder al privilegio de ser parte de la lista de empleados de planta permanente en una empresa del rubro de la construcción, una condición que hasta para quienes no llevan la marca de una condena carcelaria sobre su cabeza, es aún complicado de ostentar.
Oscar Gómez está actualmente bajo el régimen de libertad condicional, y en breve habrá cumplido con su condena definitivamente y quedará libre. Sin embargo, en libertad y con un trabajo estable, aún le resta el objetivo más importante y quizá el más difícil de todos los que el hombre se planteó: volver a estar con sus hijos.