Personajes

Edgar Jofré: Voluntad de acero

Con más de 25 años de periodismo deportivo y experiencia en radio y televisión, supo enfrentar un duro golpe que lo dejó postrado y pudo sobreponerse. Volvió a la radio gracias a sus compañeros. Hoy recuerda anécdotas y hazañas del deporte de sus amores, el fútbol. Por Viviana Pastor.
lunes, 9 de julio de 2012 · 11:04

Por Viviana Pastor
vivipastor@tiempodesanjuan.com

La mañana del 5 de enero de 2009, Edgar Jofré intentó levantarse de la cama y no pudo. No podía mover el brazo derecho ni la pierna. La dijo a su mujer que no se asustara y que llamara a emergencias, que algo andaba mal. Su esposa no le creyó porque él siempre le hacía esas bromas, Edgar le insistió y cuando ella se dio cuenta de la situación se puso a llorar. “No llorés mujer que no vas a poder llamar a nadie”, le dijo él. Minutos más tarde llegaba la ambulancia y Edgar perdía el habla y luego el conocimiento. La noche anterior había estado jugando al fútbol y nada le hacía sospechar al periodista deportivo que estaba incubando un ACV (accidente cerebrovascular). Este cuadro médico incluye la pérdida de funciones cerebrales como consecuencia de la interrupción del flujo sanguíneo al cerebro; Jofré hubiera podido quedar postrado para siempre. Pero no era su destino. Recuperó el habla, lo hace con dificultad pero se le entiende todo. Puede caminar solo, despacio y casi arrastrando la pierna derecha y ya puede mover el brazo. Así realiza comentarios al aire en algunos partidos de fútbol por radio La Voz. Los compañeros lo esperan, respetan su ritmo, la audiencia también, todos conocen su historia.
El fútbol siempre estuvo en la vida de Jofré, él había jugado hasta 1982 para los equipos Del Bono, El Globo, Los Andes y San Isidro de Caucete. “Como jugador era regular, corría mucho, en eso era bueno”, dijo. Pero su sueldo lo ganaba trabajando en el Estado, en el área de Recursos Energéticos. En abril de 1984 el gobierno quitó las horas extras y  lo dejó sin una parte importante de sus ingresos para mantener a sus cinco hijos que iban a la escuela. Necesitaba urgente otra entrada y sin pensarlo mucho fue hasta radio Colón, lo atendió Horacio Lucero y le preguntó si hacía falta periodistas. Lucero le dijo que si le interesaba, que fuera al programa para “ver” como trabajaban y aprender, porque Jofré sabía de fútbol, pero no de radio.  Un mes asistió callado a las emisiones deportivas de Colón y de a poco le hacían grabar alguna nota, hasta que lo dejaron salir al aire leyendo una información que traía de la cancha.  Al principio le dio miedo enfrentar el micrófono, pero fue ganando confianza y se animaba a más. Ese año, ’84, cubrió toda la B. tenía a su favor que era amigo de casi todos los jugadores y todos lo conocían. “Me gustaba estar afuera de la cancha, en los camarines y poder relatar”, aseguró.
Edgar hablaba sin parar y con mucha pasión de su trabajo, algunas palabras no se le entendían bien y un par de nombres que se le olvidaban, pero la historia la tenía fresca en la memoria y la contaba sin dificultad. Dijo que desde el ataque, adelgazó 10 kilos y hasta parece más bajo que en las fotos.
“Una vez jugaba Del Bono en la cancha de Alianza y cobraron un penal a favor de Alianza y relataba Carrasco, que ya murió, y le dije: ‘el arquero Figueroa es atajador de penales’, tiró Alianza y se atajó el arquero y Carrasco decía: ‘¡como dijo Jofré, se atajó el penal!’, esas cosas me llenaban de emoción”, contó.
Después de más de 10 años cubriendo campeonatos locales y nacionales, Jofré se fue de Colón en el ’95, “en esa época se fueron varios compañeros”, apuntó. Pasó por radio Libertad, de Rawson, por radio Estelar y el cable Telesur de Pocito, “ahí hacíamos de todo, hockey y fútbol de los pocitanos y hacíamos salidas en directo para la tele”. La experiencia le sirvió para animarse a realizar un programa en TVO, el cable con llegada al Gran San Juan, “allí armé un equipo de gente solito, busqué un relator y lo incorporé a Luis Castro, que empezó conmigo, era jovencito estaba estudiando, hacía camarines en San Martín; ‘el rubio de San Martín’ le decían”, recordó con muy buena memoria Jofré.
En el 2001 lo convocaron para una nueva radio, La Voz. Allí siguió haciendo lo que mejor le salía, fútbol. Hasta que ocho años después tuvo el ACV. “Al principio parecía un calambre, no podía mover la pierna y como pude me levanté, me picaban los brazos, pero todavía podía hablar. Cuando llegaron los de emergencia ya no podía hablar, miraba y los veía a todos alrededor y los reconocía, pero no podía moverme”, contó.
Estuvo 7 días internado, le dieron el alta y a los 15 días lo único que decía era: “¿Cuándo voy a poder trabajar?”, pero era poco lo que se le entendía cuando hablaba.
Los compañeros de la radio le ayudaron a recuperar sus anunciantes. “En ese tiempo podía hablar poco, todavía no hablo bien pero antes menos, se dieron cuenta de que no me había olvidado de nada, me acordaba de algunos teléfonos y cuándo los tenían que visitar. En 6 meses, Rodríguez me recuperó todos los clientes; todos se portaron muy bien conmigo”, contó Jofré.
“Nunca bajé los brazos, en este momento tengo kinesiología, fonoaudiología, hago natación y tengo psicólogo, estoy bien”, aseguró.
Asiste a todos los partidos que se transmiten por radio La Voz y los relatores lo hacen participar, le preguntan qué opina, si le gusta el juego. “Soy periodista deportivo  gracias a Horacio Lucero, Hugo Rodríguez y Néstor Páez y estoy muy agradecido de radio La Voz”, dijo muy emocionado Edgar.
Ya con lágrimas en los ojos sentenció: “Mis hijos todos tienen estudios, tienen su casa y su auto y mandan sus hijos a escuelas privadas, todo eso lo he conseguido con el periodismo deportivo”.


Futbol sanjuanino
“Lo veo muy mal al fútbol local. San Martín están bien, pero San Martín no tiene a quién poner de presidente si se va este hombre –por Miadosqui-; tiene muy buen plantel y el arquero, que es lo máximo. De abajo vienen pechando fuerte muchos jugadores buenos. Sportivo está en la B y ha tenido técnicos que no sabían nada de fútbol, a Dillon le deben el descenso. Los jugadores que me gustan son algunos como Santiago Zeballos, gran jugador y lo tenían guardado. Campos, Fernández, los tienen  guardados y los ponen cuando las papas queman; el arquero de Sportivo es muy bueno”, aseguró Jofré.

Textuales
“A medida que pasó el tiempo fui mejorando la voz y se me entiende mejor. No quiero ilusionarme y pensar que voy a quedar igual, pero no estoy loco por hablar, al principio sí”.

“Nunca bajé los brazos, en este momento tengo kinesiología, fonoaudiología, hago natación y tengo psicólogo, estoy bien”.

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