Los Bravo son la familia más famosa del Partido Bloquista y una de las tradicionales de San Juan. Los descendientes del caudillo don Leopoldo Bravo son sus 4 nietos, hijos de Leopoldo Alfredo (fallecido en 2010), de los cuales se acaba de casar Polito. Y aunque sus hermanas tuvieron bodas espectaculares que fueron como de novela, él prefirió una fiesta para amigos y familia, más íntima y con apenas un mes y medio de preparativos. El resultado fue una noche inolvidable: "estoy con una sobredosis de felicidad, me casé con la mujer que amo hace muchos años y con mis hijos presentes", contó Polito a Tiempo de San Juan.
Junto a los cerros y con los niños a upa, cómo fue la boda íntima de Polito Bravo
Cuenta el flamante esposo que no hubo propuesta con él arrodillado y anillo. Más bien era un tema que venían hablando hace mucho, porque con María Paz Brisighelli -o "Luli" como todos la conocen- son pareja hace 13 años y ya formaron familia hace tiempo, con sus dos retoños, Polito junior de 3 años y medio, y Timotea de 6 meses. Entonces era cuestión de coordinar nomás. "Para Semana Santa habíamos ido a visitar a mi cuñada y le dije: 'gorda nos casemos ya de una vez'. Ella no quería hacer nada y yo quería por lo menos comer un asado con los amigos, al final terminó siendo algo muy íntimo y muy divertido. La idea era irse derecho a bailar tipo boliche y la verdad que también fue muy lindo", comentó.
A la fiesta -que fue el sábado último, no le faltó emoción y también podría ser considerada la boda del año en San Juan. Él cuenta que le decía que quería esperarla con ambos niños en el altar. Y fue más o menos así. La esperó con Polito a upa y la más pequeña desfiló por el pasillo junto con todo el niñerío de la familia, en brazos de una primita, llevando los anillos.
El civil había sido el viernes, en la sede céntrica donde fueron ambos muy entusiasmados también.
Para la Iglesia ofició el sacerdote José Juan García, amigo de Leopoldo padre, quien también casó a las hermanas de Polito, oportunamente: Catalina con el empresario Raúl Albiñana en octubre de 2014; y Sofía cuando se unió en marzo de 2018 con el galán de telenovelas y funcionario de Tigre, Segundo Cernadas. La ceremonia del mayor de los hermanos Bravo fue en la parroquia Divino Salvador porque este párroco amigo presta servicio allí. Además de ese detalle, el recuerdo de Polo padre estuvo en todo momento, porque está siempre, aseguró Polito. Como también el de Anita, hermana de la novia que falleció hace unos años en un siniestro vial. "Le dije a Luli que si ellos están en algún lado, seguro están felices de vernos así", destacó.
Los padrinos fueron el papá y mamá de ella; y la madre y hermano menor de él, que son la vicepresidenta del Partido Bloquista, Laura Adámoli, y Nicolás Bravo, convertido ahora en el último soltero de los hermanos Bravo.
La pareja se proponía usar el Chevrotet modelo '56, propiedad del también dirigente bloquista Eduardo Bazán Agrás que forma parte de la familia. Pero como no arrancó, se subieron al auto de un amigo. "No nos gustan los formalismos", explicó Polo.
Ambos fueron muy sencillos a ambas ceremonias. Para el viernes, ella lució un look con boina y un outfit con detalles a crochet y él se puso lo que usa cotidianamente; el sábado él solo se compró un saco y al resto del traje lo armó con lo que tenía, mientras ella compró la tela y diseñó su vestido con ayuda de una modista amiga, entallado y con profundo escote con brillos.
La propuesta había sido arriba del auto, con los niños sentados en las butacas en el asiento trasero, desde el principio participando, detalló.
Aunque no fue una propuesta de rodillas, Polito no dejó de lado el romance a la hora de entrar la novia a desposarse, porque empezó a sonar en el saxo de Luciano Gutiérrez un tema que los une de toda la vida: True, de Spandau Ballet, pedido sorpresa del novio.
La fiesta fue en un salón de un amigo de Polito, cerca del Jardín de los Poetas, con hermosos parques y vistas a los cerros. Allí se dio un agasajo con 250 invitados, donde no hubo ninguno de compromiso, tal era la consigna de la pareja, todos los que fueron eran amigos o familiares cercanos.
Polito que es licenciado en Marketing y Luli que es arquitecta, arrancaron el lunes sin licencia por matrimonio, optaron por seguir trabajando como cualquier lunes. Pero no es un lunes cualquiera, son señor y señora y acaban de cumplir un sueño que tenían desde que eran adolescentes. La luna de miel se hará esperar, sin fecha ni lugar. Ahora solo están felices y no descartan tener un tercero, un cuarto y todos los hijos que vengan para agrandar la familia a pleno.