Desde la distancia, incluso antes de cruzar la intersección de la Avenida España y la calle 9 de Julio en la Capital sanjuanina, la magnitud de la estructura impone respeto. No es una construcción cualquiera; se trata de la nueva sede de la EPET 4, una obra colosal que es el edificio escolar más grande actualmente en ejecución en toda la provincia. Este gigante de cemento y ladrillos representa mucho más que metros cuadrados: es la materialización de un anhelo que la comunidad educativa custodió durante casi medio siglo, tras décadas de compartir techo con la EPET 2 en el microcentro sanjuanino.
Desde el cielo y por dentro, el coloso educativo de hormigón que transformará el centro sanjuanino y pondrá fin a medio siglo de espera
Con un 74% de avance y financiamiento provincial, el nuevo edificio de 5.000 metros cuadrados de la EPET 4 pondrá fin a casi medio siglo de espera y convivencia edilicia con la EPET 2.
La envergadura del proyecto impresiona por sus números, con una superficie cubierta que roza los 5.000 metros cuadrados emplazados en un terreno de 6.200 metros cuadrados. Esta nueva casa para la EPET 4 está diseñada para albergar a sus tres turnos y una población de 1.200 alumnos que hoy se reparten en espacios prestados. Andrea Fernández, subsecretaria de Obras de la provincia, destacó que esta institución no solo duplicará su capacidad actual, sino que contará con una infraestructura técnica de vanguardia que incluye talleres de informática, carpintería, electricidad y metalmecánica, además de 32 aulas amplias diseñadas para unos 40 estudiantes cada una.
TIEMPO DE SAN JUAN recorrió por dentro y con su drone esta construcción que se ve desde lejos y se siente cerca del corazón educativo.
Secretos y curiosidades entre cimientos y bodegas
La construcción guarda detalles interesantes que la funcionaria reveló durante una recorrida por la obra. El predio donde hoy se levanta la escuela, que fue anteriormente una bodega, planteó desafíos de ingeniería únicos. Para preparar el terreno, fue necesario demoler y rellenar viejas piletas de hormigón de enormes dimensiones, algunas de hasta 20 por 8 metros. Otra de las curiosidades arquitectónicas es el aprovechamiento del desnivel natural del suelo; el terreno presenta una caída de más de un metro, lo que se utilizó para situar el Salón de Usos Múltiples (SUM) y el polideportivo a un nivel de menos 1,32 metros respecto al acceso principal.
La estética del edificio también rinde homenaje a la identidad local. Los muros exhiben detalles en piedra laja simplificada proveniente de la zona de Pie de Palo, combinando texturas naturales con una paleta de colores en tonos terracota, arena y gris. Además, se han conservado especies arbóreas del terreno original, como una histórica palmera que ahora forma parte del paisaje escolar. El diseño se completa con un patio cívico para ceremonias, una zona de buffet con expansión al aire libre y pérgolas metálicas blancas que brindarán sombra en los sectores de esparcimiento.
La emoción de la recta final
Tras años de incertidumbre, el avance de los trabajos genera emoción. La obra, que hoy cuenta con unos 80 obreros sanjuaninos trabajando a mil, tiene un progreso general del 74%. Fernández explicó que la construcción se divide en tres etapas: la primera, que incluye talleres y salones principales, está prácticamente finalizada con un 90% de avance; la segunda, que comprende el bloque de aulas de dos niveles, se encuentra a mitad de camino; y la tercera, centrada en el polideportivo y el SUM, está en sus fases iniciales de estructura.
El camino no fue sencillo. El proyecto original sufrió un duro revés en 2018, cuando la licitación quedó congelada por ajustes del gobierno nacional de aquel entonces. Sin embargo, la decisión política de la actual gestión provincial de retomar el financiamiento con fondos propios permitió reactivar los trabajos y asegurar su finalización. Con las expectativas en lo más alto, se prevé que el edificio pueda ser inaugurado entre septiembre y octubre de este año, marcando un hito histórico para la educación técnica de San Juan.
Para entender lo importante de esta mudanza, hay que remontarse a 1978, cuando la EPET 4 nació tras la división de la centenaria ENET 2. Desde aquel 18 de mayo, ambas instituciones convivieron en el edificio de calle Catamarca, repartiéndose las alas del establecimiento y compartiendo el gimnasio. A lo largo de los años, la EPET 4 forjó su propia identidad, especializándose en áreas como Computación y Administración de Empresas, y convirtiéndose en un centro de referencia para la formación técnica. Hoy, con más 33 promociones de egresados en su haber, la escuela se prepara para dejar atrás su casa compartida y estrenar un edificio que, finalmente, está a la altura de su prestigio y su historia.