La charla de Orrego con Santilli y un pacto para freezar definiciones sobre adelantar o no elecciones en San Juan

El gobernador y el ministro nacional pactaron mantener el escenario abierto a la espera de las reformas electorales. Hay sintonía política pero cautela sobre un frente común.

Jueves, 18 de junio de 2026 a las 15:10
Orrego con Santilli tienen buena onda y coincidieron en no apresurar definiciones electorales.

De a poco se van conociendo más detalles de lo que hablaron Marcelo Orrego y el ministro del Interior, Diego Santilli en su última reunión a solas: durante el encuentro sellaron un pacto de prudencia política que define el rumbo de los próximos meses tanto para la provincia como para el armado nacional de Javier Milei. La idea que el funcionario nacional le transmitió al mandatario sanjuanino fue aguantar cualquier definición sobre el adelantamiento de las elecciones locales y mantener el escenario abierto sin plazos fijos. Y no encontró resistencia en el gobernador, quien prefiere evitar definiciones apresuradas y estirar los tiempos hasta el límite legal de inscripción de frentes electorales, según contaron fuentes de su entorno a TIEMPO DE SAN JUAN.

La estrategia de posponer decisiones se da en un tablero político nacional donde las reglas de juego todavía están en plena discusión. El gobierno de Milei busca ganar tiempo para frenar turbulencias políticas -como el caso Adorni- y necesita ver cómo resultan sus propuestas de reforma electoral en el Congreso, especialmente la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Para la gestión nacional, las PASO representan un gasto excesivo de entre 220 y 250 millones de dólares y generan un "cansancio electoral" en la sociedad que prefieren evitar. En San Juan, el panorama es similar, ya que la gestión local debe definir todavía qué herramienta electoral reemplazará al sistema actual, el rechazado esquema de lemas que se usó en 2023, una vez que se concrete la reforma en la legislatura provincial.

El acercamiento entre el orreguismo y La Libertad Avanza se basa hoy en una coincidencia programática y una visión compartida sobre la necesidad de un Estado más eficiente y ágil, según destacaron las fuentes. Desde el entorno del gobernador aseguran que existe un puente tendido y un diálogo fluido con los libertarios, aunque aclaran que todavía no están ni más cerca ni más lejos de conformar un frente común formal. Para dar un ejemplo de camaradería, en las últimas horas, el alfil orreguista Emilio Achem, secretario general de la Gobernación, destacó que la sintonía con Nación se basa en dar protagonismo al sector privado y generar seguridad jurídica, lo cual ha posicionado a San Juan como un destino principal para grandes inversiones bajo el nuevo marco macroeconómico.

La movida de Santilli con Orrego forma parte de una ronda de negociaciones con diversos gobernadores, como Leandro Zdero de Chaco y Rogelio Frigerio de Entre Ríos, buscando los votos necesarios para la reforma electoral. Como moneda de cambio en estas charlas, aparecen las demandas provinciales por la reactivación de la obra pública y el giro de fondos demorados. En este contexto, Orrego ya comprometió el apoyo de sus tres diputados nacionales para eliminar las PASO nacionales, mientras en paralelo maneja los hilos de su propia reforma en San Juan y obtiene compromisos para asegurar proyectos de infraestructura, como la complicada terminación de la autopista en un tramo de la Ruta 40 Sur, que está parada desde marzo por falta de financiamiento.

Puertas adentro del orreguismo, la discusión sobre cómo encarar el 2027 divide aguas. Mientras un sector es partidario de repetir la estrategia de las legislativas de 2025 y competir en soledad, otro grupo presiona por un acuerdo amplio que garantice una victoria cómoda frente al Partido Justicialista. Por ahora, la bajada de línea de Orrego es el silencio absoluto y prudencia sobre el tema electoral, incluso en las reuniones más íntimas, supeditando cualquier movimiento al éxito de las gestiones gubernamentales y a la claridad de las leyes electorales que finalmente se impongan.