El Gobierno de San Juan busca hacer crecer uno de sus departamentos más estratégicos e icónicos. A través del Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía, se acaba de formalizar el llamado a una licitación pública para contratar un servicio profesional especializado que diseñe el "Plan de Ordenamiento y Desarrollo Urbano Territorial del Departamento Iglesia". Esta movida no es casual, ya que Iglesia se considera la gran cuna minera de la provincia -con Veladero y Vicuña- y requiere de una planificación que permita que el auge de esta industria se traduzca en un desarrollo equilibrado y sostenible para la gente. Además, en Iglesia se ubican el Paso de Agua Negra, que conecta a San Juan con Coquimbo en Chile y por el cual hace décadas se proyecta una expansión comercial; y el dique Cuesta del Viento, famoso por sus características únicas para deportes náuticos e imán turístico internacional.
El plan provincial para convertir a Iglesia en el estandarte del ordenamiento territorial minero
Con una inversión superior a los 58 millones de pesos, se busca contratar una consultora que defina las bases estratégicas para el crecimiento del departamento en los próximos meses. Se busca diseñar un nuevo ordenamiento urbano que armonice el crecimiento industrial con las necesidades de la comunidad.
La iniciativa tiene un fuerte trasfondo vinculado a la actividad extractiva, reconociendo que el fortalecimiento de los sectores mineros requiere de una gestión del territorio que sea eficiente y que esté alineada con las necesidades locales. El intendente de Iglesia, Jorge Espejo, señaló a TIEMPO DE SAN JUAN que este trabajo está totalmente relacionado con la minería y que vienen trabajando con acuerdos previos firmados entre el municipio y la provincia, e incluso con la participación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El presupuesto oficial para esta ambiciosa tarea asciende a la suma de $ 58.854.400. Según los pliegos oficiales, el dinero para financiar este plan proviene de Fondos Provinciales con Afectación Específica (SOF), lo que garantiza la disponibilidad de los recursos para este fin técnico.
El proceso de selección de la consultora que se hará cargo del proyecto ya tiene fechas definidas. La recepción de sobres se realizará hasta la mañana del 13 de mayo de 2026, día en que se llevará a cabo el acto de apertura de las ofertas en la Sala de Licitaciones del Ministerio de Hacienda. Una vez que se adjudique el contrato, la empresa o consultora ganadora tendrá un plazo de ejecución máximo de cuatro meses para entregar el plan finalizado, lo que demuestra la urgencia del Estado por contar con estas herramientas de gestión.
El alcance de la consultoría
La empresa que resulte adjudicataria tendrá sobre sus hombros la responsabilidad de desarrollar una actualización estratégica integral que articule las escalas locales, microrregionales y provinciales. El trabajo comenzará con la definición de lineamientos normativos y estructurantes que servirán de base para el ordenamiento del departamento. Para ello, la consultora deberá realizar una consolidación técnica de los diagnósticos ya existentes, los cuales serán provistos por el gobierno, pero integrando nuevas variables físicas, económicas, ambientales y sociales que no pueden quedar fuera de la ecuación.
Uno de los puntos más destacados del pliego es la obligación de generar instancias de interacción y participación ciudadana. La consultora deberá garantizar momentos de diálogo con actores locales relevantes, tanto para realizar un relevamiento inicial de percepciones y problemáticas como para recibir retroalimentación sobre los lineamientos propuestos antes de la entrega final.
La metodología de trabajo se dividirá en cuatro etapas consecutivas que van desde el análisis situacional y el cotejo de información de base, pasando por el desarrollo de análisis sintácticos y pragmáticos del territorio, hasta llegar a la elaboración de propuestas estratégicas que contemplen el impacto en la microrregión.
El resultado final que deberá entregar la consultora consiste en un conjunto de productos técnicos de alto valor para la toma de decisiones públicas. Entre estos elementos se encuentra un Informe Técnico Estratégico que actuará como el documento rector del ordenamiento de Iglesia, además de un Atlas Territorial que servirá como instrumento cartográfico digital y físico.
También se exigirá la creación de un Sistema de Indicadores para el monitoreo de las políticas públicas y material de comunicación institucional diseñado específicamente para presentar el proyecto ante organismos y actores estratégicos. De esta manera, el plan no solo busca ser un documento técnico de archivo, sino una herramienta viva y ejecutable para los iglesianos.