Si el Fondo Monetario Internacional es un “prestamista de última instancia”, Elisa Carrió debería ser, para el Frente de Todos, una “dadora de gobernabilidad” de última instancia.
Pero a pesar de eso, el presidente Alberto Fernández debió comunicarse con la líder de la Coalición Cívica (que sigue en el interbloque de Juntos por el Cambio) para saber si el bloque que lidera le va a dar su apoyo.
La atomización del voto en la oposición (más alta que la del oficialismo, que es mucha) no permite pronosticar, ni a dirigentes ni analistas, un resultado seguro de la votación para aprobar el acuerdo con el FMI.
El voto de Juntos por el Cambio, dicen, se resolvió positivo en un encuentro de la Mesa Nacional de la que se levantó muy ofuscado Mauricio Macri, pero tampoco se puede dar 100% sentado si es que no desdoblan el proyecto, de modo que puedan aprobar para evitar el default, pero no apoyar el paquete de medidas tendientes a superar las revisiones trimestrales por parte del organismo que el memorándum trae incluidas.
Los radicales pidieron votar a conciencia, y es que hay provincias ahorcadas financieramente (como Mendoza) y gobernadores que necesitan imperiosamente los fondos para proyectos presidenciales (como Morales en Jujuy), que precisan el acuerdo para salir a endeudarse. Desde le gobierno confían en el apoyo de la mayoría de los hombres de Alem.
Entonces los 11 soldados de Carrió se convirtieron en el batallón de la esperanza que el presidente Fernández salió a reclutar para asegurar su triunfo parlamentario, si es que a último momento Juntos por el Cambio gira en el aire y los deja "pagando".
Los diputados por los que responde la dirigente son Victoria Borrego, Marcela Campagnoli, Laura Carolina Castets, Maximiliano Ferraro, Mónica Edith Frade, Juan Manuel López, Rubén Manzi, María Leonor Villada, Paula Oliveto Lago, Mariana Stilman, y Mariana Zuvic.
La información no debería ponerse en duda ya que fue publicada por un canal de neto corte albertista: C5N. La misma fuente aseguró que, tras la charla de media hora, Carrió le prometió que los suyos “están adentro”.