En el inicio de sesiones ordinarias del 1 de marzo, el Presidente decidió dedicar un párrafo de su mensaje a lo que muchos sectores internos le reclaman, avanzar con la prometida querella penal contra los funcionarios del macrismo que tomaron la “insostenible” deuda con el FMI.
“Este acuerdo tampoco releva al Poder Judicial de avanzar en esa investigación. Los argentinos y las argentinas tienen el derecho de saber cómo ocurrieron los hechos y quiénes fueron los responsables de tanto desatino”, apuntó Fernández.
Como habían acordado en una reunión previa, si Fernández incurría en la acusación, los diputados del PRO decidieron retirarse de sus bancas y dejar buena parte del recinto vacío.
No fueron acompañados por sus colegas radicales y de la Coalición Cívica, en otro capítulo más de la feroz interna opositora. Algunos que se quedaron, sin embargo, no lo hicieron en calma. También se hizo viral la imagen de Alfredo cornejo gritándole "mentiroso" al Presidente.
Fernando Iglesias, uno de los diputados macristas encargados de enturbiar sesiones, charlas y posibles acuerdos, disparó contra el radical Facundo Manes: “Tiene la cabeza en Peronia”.
La escena, que se repitió hasta el hartazgo en medios de comunicación, podría repetirse, aunque esta vez en forma de voto negativo al acuerdo, o de no asistencia directamente a la sesión.
Es que unas pocas líneas de un acuerdo de 37 páginas, dicen: “Ahora bien, la firma y aprobación de este PROGRAMA de ningún modo significa que se desistan las acciones judiciales iniciadas en la REPÚBLICA ARGENTINA con relación al programa del año 2018, las que se mantendrán vigentes, y a las que se les dará continuidad e impulso”.
Este jueves, en una entrevista televisiva y con el acuerdo ya conocido al menos en sus puntos clave, el diputado macrista Luciano Laspina adelantó que “así como está no se vota”. Y entre los argumentos, reclamó: “Nos tratan como a criminales que endeudamos el país y después nos piden los votos”.
Si esta posición del macrismo se mantiene, es dable pensar que no apoyarán el proyecto, y resta ver qué posición tomarán sus ocasionales aliados.
Leé el texto completo del acuerdo