La Municipalidad de Rawson amaneció con custodia policial por la presencia de unos 200 manifestantes en la puerta. Se trata del punto más álgido de un conflicto que viene de varios días que tiene en pugna al gremio SUOEM y al intendente Rubén García y sus funcionarios.
El municipio de Rawson, custodiado, en medio de un conflicto gremial
Según dijo el jefe de Gabinete municipal, Cristian Agudo, el problema surgió porque “el intendente quería trasladar a quien está encargado del personal en el obrador, con el mismo sueldo, horas y categoría, a Cultura, y el gremio dice que no se puede cambiar y ahora también quieren que llame a paritarias por el tema salarial”.
El gremio SUOEM, liderado por Antonino D’Amico, sostiene que no se está cumpliendo con el organigrama previsto en paritarias y que el traslado del empleado es parte de una persecución, según dijo el funcionario, quien negó ambas cosas. “El traslado se inscribe en una serie de rotaciones que hicimos en la pandemia donde los serenos se van cambiando sin problemas y esta persona se ha trasladado, pero sigue bajo las mismas condiciones laborales y dentro de la misma dirección de personal, sólo se cambió de edificio”.
Y en cuanto a la paritaria, dijo que se está respetando el acta, que durante la pandemia no se reunió el Consejo del Salario e igual se hizo un aporte municipal a los trabajadores para seguir cumpliendo con los vecinos y los empleados.
Los empleados del obrador son alrededor de 500, mientras que los de planta permanente suman unos 1.200.
El jueves una parte de los empleados se declaró de paro y por su parte, el empleado trasladado no acató la directiva del intendente. Entonces, el intendente pidió intervención a la Subsecretaría de Trabajo, que dictó la conciliación obligatoria para el 29 de julio. Además, Agudo se hizo presente el jueves en el obrador para dejar por escrito que los empleados no estaban trabajando, también estudian el descuento del día si se declara ilegal la medida de acción directa.
SUOEM presentó un escrito rechazando la medida de la Subsecretaría de Trabajo. Los empleados permanecieron en la entrada del edificio municipal e hicieron una olla popular para mostrar su presencia, acompañados por cánticos y bombos.