Si bien a principios de mes, cuando se dieron curiosamente en la misma semana varios accidentes con policías involucrados que mataron y resultaron muertos, se dijo oficialmente que los cuatro uniformados señalados como culpables serían echados de la fuerza, el sumario interno aún no se resuelve.
A la par de la Justicia ordinaria, los “policías asesinos al volante” tienen una investigación abierta en la Subsecretaría de Inspección y Control de Gestión de la Seguridad Pública e inmediatamente producidos los trágicos hechos el secretario de Seguridad, Gustavo Fariña, adelantó que serán expulsados de la fuerza. No obstante, según dijo hoy el ministro de Gobierno, Emilio Baistrocchi, estos cuatro policías están actualmente suspendidos y en medio del proceso por el que se los juzga internamente. Entre notificaciones, descargos y otras acciones, la resolución se espera no antes de septiembre, ya que demoran entre 30 y 60 días.
Se trata de Claudio Díaz, el cabo de la Unidad Operativa Centenario, que atropelló, mató y abandonó a Johana Maribel Verón, una colega suya que venía de cumplir servicios en la Subcomisaría de la Villa Hipódromo. Según el resultado del dosaje de alcohol en sangre, Díaz manejaba casi al borde del coma alcohólico. Como si fuera poco, se dirigía a hacer adicionales en Juan Gas. Según fuentes del caso, el resultado del test de alcoholemia fue de 3.5 gramos por litro de alcohol en sangre, cuando lo permitido es 0.5 gramos.
La medida también compete a Nicolás Díaz, Ricardo Montero y Mario Chulia, los agentes que el 10 de julio circulaban a bordo de un auto en estado de ebriedad y mataron a Damián Vega y dejaron mal herido a Marcos Luna, también agentes de la Policía que iban en moto. Luna falleció el domingo último a la madrugada tras pelear por su vida durante 12 días.
Esa semana fue fatídica para la Policía. En la madrugada del lunes 9 de julio, el policía Maximiliano Puebla murió cuando volcó en su auto y se investiga si iba haciendo picadas, al otro día fue el accidente con los dos policías en moto, el jueves de esa semana murió Johana Verón y el viernes un joven policía de apellido Pérez perdió el control de su auto e impactó contra tres vehículos, mientras testigos dijeron que estaba alcoholizado.
El dictamen de la Subsecretaría por el que los echarían de la fuerza contempla previamente el uso de la defensa, luego un proceso administrativo que eleva los resultados a la Jefatura de Policía, donde se emite la conclusión final y es el gobernador quien debe firmar los decretos. La cesantía separa a la persona de la fuerza con goce de un porcentaje de su sueldo mientras que la exoneración los echa sin beneficios.
Baistrocchi estimó que la situación de Claudio Díaz, Nicolás Díaz, Ricardo Montero y Mario Chulia podrá definirse en septiembre. Agregó que en casos resonantes como estos los tiempos de la investigación son más ágiles, si embargo muchas veces se esperan los fallos de la justicia ordinaria para decidir.