La fiscalía investiga a un changarín de Chimbas, acusado de golpear y romperle la cabeza a su hijastra con discapacidad. El sujeto permaneció prófugo hasta que lo detuvieron en estos días, pero lo curioso es que la madre de la víctima aparentemente apaña al maltratador y hasta dio dos versiones distintas sobre lo acontecido.
La causa se inició en marzo último después de la denuncia de una docente de una escuela de Chimbas que puso en conocimiento de la UFI CAVIG que una alumna de 13 años, con cierto retraso madurativo, tenía una herida suturada en el cuero cabelludo y que la niña había dicho que su padrastro la golpeó.
Mientras la fiscalía avanzaba en la causa apareció otra denuncia, del 4 de marzo pasado, de una hermana mayor de la nena, quien daba cuenta de que esta terminó inconsciente y con la cabeza partida a raíz de la agresión de su padrastro. Según las versiones, el hecho se registró cuando el hombre se puso violento y, al entrar por la fuerza a la casa de la familia, golpeó o tiró a la niña contra una reja.
La ayudante fiscal Verónica Recio y el fiscal Mario Panetta, de la UFI CAVIG, solo sabían que el sujeto era apodado “Pitu”. Después lo identificaron como Cristian Sebastián Aballay, un hombre de 32 años con antecedentes penales, revelaron fuentes judiciales. El sujeto luego desapareció, pero lo extraño fue la actitud de la madre de la niña: primero afirmó que tropezó y se cayó sola. Después señaló que había sido golpeada por una hermana.
La sospecha es que la mujer y sus siete hijos viven en una situación de vulnerabilidad y que posiblemente eran víctimas de la violencia de este sujeto. Lo cierto es que Aballay no se presentó a las citaciones y estuvo prófugo hasta que lo detuvieron el pasado fin de semana por ocasionar disturbios en la vía pública.
Este martes, Aballay fue llevado ante el juez de garantías Sergio López Marti. Allí, asistido por el ayudante fiscal Carlos Fleury, no se opuso a la investigación, aunque puso en duda los hechos expuestos por la ayudante fiscal Verónica Recio. La representante del Ministerio Público no solicitó la prisión preventiva, pero pidió medidas de protección para la presunta víctima y su familia.
El juez López Marti hizo lugar a lo planteado por la fiscalía, de modo que dio por habilitada la investigación penal preparatoria por el delito de lesiones leves y por el plazo de seis meses. Además, dispuso la exclusión del hogar de Aballay y la prohibición de acercamiento a la niña y sus allegados, y finalmente ordenó la libertad del sujeto.