Como estaba previsto, este martes a las 17 se llevó adelante la inspección ocular de la justicia que investiga una nueva denuncia por abuso sexual del cura Walter Bustos. El hecho ocurrió en la casa parroquial de Valle Fértil, situada al lado de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario y San Agustín.
Por primera vez y por un presunto abuso sexual en la Iglesia, la Justicia inspeccionó una casa parroquial
Personal de la UFI CAVIG y de la Policía Científica realizaron un despliegue inédito en el que peritos de la Justicia revisaron el lugar donde habrían ocurrido los abusos del sacerdote contra un menor.
El procedimiento que duró más de una hora y que fue encabezado por la ayudante fiscal Verónica Recio contó con la presencia del padre Alfredo Quero, que coopero con las autoridades y les mostró las instalaciones.
A pesar de que el cura de la parroquia se mostró a derecho con los funcionarios judiciales, con la prensa fue distinto ya que se mostró reacio a dar declaraciones tras el final del procedimiento.
Parte de la comunidad, en su mayoría jóvenes, pareció estar desconectada con lo que sucedía en la Iglesia y sus alrededores, mientras que otra se mostró sorprendida por lo sucedido. Si bien no hubo un accionar descomunal, el móvil de la Científica y los uniformados dieron la nota en el lugar y por ello, más de uno se preguntó que pasaba.
Fuentes allegadas indicaron que el denunciante no acudió a la inspección, ya que se revolvió así para que no fuera revictimizado. De todos modos, los peritos tomaron foto de las diferentes escenas y constataron los detalles del sitio con la descripción que realizó la presunta víctima.
Según comentó una periodista allegada a la Iglesia, Norma Ortiz, el suceso marca un triste precedente para la comunidad católica del departamento, que vuelve transitar el dolor que sintió aquella vez que el caso salió a la luz. Es que sospechar que los abusos sexuales se produjeron en ese ambiente no hace más que generar un perjuicio.
Mientras la Policía ejecutaba el operativo que resulta de vital importancia para el caso, los vallistos más atentos a lo que acontecía se quedaban observando, mientras se hacían la señal de la cruz. Sin embargo, ninguno se acercó a preguntar.
Por su parte, la Iglesia, que permanecía con las puertas abiertas, se encontraba vacía y sin nadie que se presentara. "El padre Quero esta solo, algunos lo ayudan, pero no tiene mucho más ", dijeron vecinos de la zona que señalaron que es el único religioso de la comuna.