Un violento e impensado episodio de maltrato animal que conmocionó a los vecinos este jueves dio un giro clave en las últimas horas. Fuentes judiciales confirmaron que el sangriento ataque en el que un perro fue asesinado de una puñalada no ocurrió en el Barrio Chacabuco de Capital, como trascendió en los primeros partes policiales, sino en el interior del Barrio Aramburu, en Rivadavia.
Perro muerto en Rivadavia: el presunto homicida sigue libre a pesar de que la fiscalía pidió su detención
El hecho ocurrió en el interior del barrio Aramburu, confirmaron fuentes judiciales, y no en el barrio Chacabuco como se dijo inicialmente. El caso está en plena investigación y el agresor, plenamente identificado, no fue aprehendido.
Asimismo, la principal novedad del caso radica en el estado de libertad del presunto agresor. Si bien en un primer momento se informó que el sujeto había sido aprehendido tras refugiarse en su vivienda, altas fuentes vinculadas a la investigación ratificaron que continúa libre, a pesar de que la UFI Genérica, a cargo de la fiscal Daniela Pringles, interviniente ya había solicitado formalmente su detención.
Una disputa de perros que terminó en tragedia
El trágico hecho se registró alrededor de las 15:45 horas del pasado jueves. La víctima, identificada como Federico (35), se encontraba realizando una caminata habitual junto a su mascota.
El escenario se tornó caótico cuando una jauría de perros que se encontraba suelta en la vía pública -y que pertenecería al agresor- se abalanzó sobre el can de Federico, iniciándose una feroz pelea entre los animales.
Ante esta situación, el dueño de la jauría, identificado por los testigos como Enzo (aproximadamente 40 años), salió de su propiedad. Lejos de intentar separar a los animales de manera pacífica, el hombre reaccionó con una violencia desmedida: portando un arma blanca, se dirigió directamente hacia la mascota del damnificado y, sin mediar palabra, le asestó un certera y profunda estocada. El puntazo resultó letal, provocando que el animal cayera agonizando y muriera a los pocos minutos en la vía pública.
Tras el brutal ataque, el imputado corrió a refugiarse al interior de su vivienda, donde permaneció encerrado para evadir el accionar policial.
Medidas de prueba y despliegue judicial
Minutos después de la agresión, personal de la Comisaría jurisdiccional y miembros de la UFI Genérica arribaron al lugar, donde constataron la presencia de abundantes rastros de sangre. En esa primera instancia, los efectivos no lograron hallar el cuchillo utilizado para el ataque.
Debido a la naturaleza del delito, tipificado bajo la Ley de Maltrato Animal, se dio intervención formal a la Policía Ecológica y a un médico veterinario legista. Este último será el encargado de realizar el informe técnico correspondiente y la autopsia sobre el cuerpo del animal para certificar legalmente la causa de la muerte, elemento que será clave para sostener la imputación fiscal una vez que se haga efectiva la detención del acusado.