En un veloz trámite en tribunales, la Justicia de San Juan dictó una condena de cumplimiento efectivo para Darío Jonás Jorquera, un delincuente que protagonizó un raid delictivo de extrema violencia en el interior del Barrio Huazihul, en Rivadavia. Tras admitir su culpabilidad en un juicio abreviado, se le unificó una pena que deberá purgar tras las rejas de forma inmediata debido a sus antecedentes.
El violento episodio se desencadenó la madrugada del pasado sábado 6 de junio de 2026, aproximadamente a las 04:20 horas. Jorquera, quien vestía un buzo negro marca Adidas (con las tres clásicas líneas blancas en sus mangas) y un pantalón largo del mismo color, ingresó con fines ilícitos a una vivienda ubicada en la calle Liniers. Según los datos de la investigación, el malviviente no actuaba solo: se encontraba acompañado por un cómplice que, aprovechando la oscuridad y la posterior confusión, logró darse a la fuga y aún no ha sido identificado.
Una vez dentro del inmueble, los delincuentes se dirigieron hacia la parte trasera. De la soga del patio sustrajeron diversas prendas de vestir y un par de zapatillas. Sin embargo, la ambición de Jorquera no se detuvo allí: violentó un auto Chevrolet Corsa estacionado en la propiedad -perteneciente a otro vecino- de donde arrancó el espejo retrovisor interno. Posteriormente, ejerciendo una fuerza desmedida que causó serios destrozos, destrabó y arrancó de cuajo un termotanque eléctrico, rompiendo en el acto los caños de la conexión de agua y provocando la rotura de la pileta del lavadero.
Los ruidos provocados por el desmantelamiento de las instalaciones despertaron al dueño de casa, quien se encontraba descansando. Al asomarse por las ventanas, el damnificado divisó con total nitidez a Jorquera en el interior de su domicilio, por lo que se comunicó de urgencia con el servicio de emergencias 911. Al notar que había sido descubierto, el delincuente emprendió la huida de inmediato. En ese preciso instante, la hija del propietario arribaba a la vivienda y constató en primera persona cómo el sujeto escapaba corriendo.
Un vecino de la víctima, que es miembro activo de la fuerza policial y reside casa de por medio, se disponía a salir hacia su puesto de trabajo cuando escuchó el tumulto y observó a Jorquera salir del domicilio asaltado. El efectivo actuó de inmediato, dándole la voz de alto, entrevistándolo y procediendo a su aprehensión en el lugar.
No obstante, la situación escaló en violencia. Ante la llegada de un móvil de apoyo, Jorquera opuso una feroz resistencia física y logró zafarse de los uniformados, descartando en el suelo el espejo retrovisor sustraído. El malviviente emprendió una veloz carrera hacia el sur con la firme intención de guarecerse en su propia vivienda, ubicada en el mismo complejo habitacional.
Fue en ese trayecto donde se produjo la agresión más grave. El cabo inició una persecución a pie y logró interceptar al prófugo a unos 200 metros, justo frente al domicilio del imputado. Lejos de deponer su actitud, Jorquera le propinó al uniformado un violento y certero golpe de puño a la altura del ojo derecho, causándole una lesión de consideración y visible de forma inmediata en el rostro.
Aprovechando el aturdimiento del efectivo, el agresor se introdujo en su domicilio. No obstante, perseguido de cerca por otros policías, el sujeto escaló una medianera y cruzó hacia una propiedad colindante que se encuentra deshabitada y en estado de abandono. Allí, acorralado, el personal policial logró reducirlo y esposarlo de forma definitiva. Cabe destacar que el procedimiento debió ser trasladado de urgencia a la escena del hecho original debido a que familiares directos de Jorquera comenzaron a agredir físicamente al personal policial para intentar rescatarlo.
La causa penal fue investigada en UFI Flagrancia, liderada por el fiscal del caso Cristian Gerarduzzi.
Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, las testimoniales y el informe médico legal del cabo agredido, la defensa de Darío Jonás Jorquera optó por evitar el debate oral ordinario y convalidó un acuerdo de juicio abreviado. El magistrado interviniente homologó el pacto, imponiéndole una pena de 4 meses de prisión de cumplimiento efectivo.