En Flagrancia se dictó una condena de 10 meses de prisión efectiva para un delincuente reincidente que fue atrapado in fraganti tras violentar un vehículo y robar equipo deportivo. El rápido accionar de la víctima, apoyado por vecinos y un eficaz operativo policial, resultó clave para poner tras las rejas a Ezequias Antonio Alaniz.
El ilícito tuvo lugar la noche del 3 de junio de 2026, alrededor de las 20:44 horas. Según el expediente de la causa, el damnificado, identificado como Nahuel Agustín Vargas, acababa de estacionar su automóvil en la puerta de su domicilio, ubicado en las inmediaciones de calle Lemos al 7426, en Pocito. Aprovechando la oportunidad y en una maniobra netamente delictiva, Alaniz se acercó al rodado y utilizó un elemento de fabricación casera, tipo ganzúa con un extremo limado, para forzar ilegítimamente la cerradura del baúl.
Tras lograr la apertura mediante la fuerza, el ladrón sustrajo de su interior un bolso de hockey de color azul que contenía el valioso equipo deportivo del hijo de la víctima: un par de patines, una pelota de fútbol, dos pares de guantes, botines y dos bochas de hockey.
Sin embargo, el escape del malviviente se vio truncado por su propia torpeza. Al intentar alejarse de la escena, tropezó de lleno con un cartel de chapa ubicado en la vereda. El fuerte estruendo alertó de inmediato a Vargas, quien salió de su vivienda y observó al sujeto dándose a la fuga con sus pertenencias. Sin dudarlo, la víctima inició una persecución a pie por calle Lemos hacia el norte, pidiendo auxilio a viva voz. Al clamor se sumaron un amigo del damnificado y testigos de la zona, obligando al ladrón a arrojar el bolso a los pocos metros para intentar facilitar su huida.
Paralelamente, efectivos del Comando Sur, de la Unidad Operativa Pocito Oeste y de la Unidad Operativa Calcuta fueron alertados del hecho vía frecuencia radial. Con la descripción física y de vestimenta del sospechoso, los agentes iniciaron un rastrillaje de urgencia.
La cacería culminó en calle Constitución, donde los uniformados lograron interceptar a Alaniz en plena carrera, concretando su aprehensión en conjunto con la víctima, quien lo señaló directamente como el autor del hecho. En el palpado de urgencia, se le secuestró la ganzúa utilizada para abrir el vehículo.
Se inició al procedimiento de Flagrancia a cargo del fiscal Francisco Micheltorena y a través de un juicio abreviado, la defensa y la fiscalía acordaron la condena de 10 meses de encierro tras las rejas, dictando la prisión preventiva y declarando la reincidencia del imputado.