En el marco de la investigación interna de la Policía de San Juan por la desaparición de armamento oficial se confirmó que hay 7 efectivos que están bajo sospecha. El subsecretario de Control y Gestión de la Seguridad Pública, Damián Villavicencio, informó este miércoles que la situación se originó cuando, como adelantó TIEMPO DE SAN JUAN, un oficio judicial desde una provincia del norte del país alertó sobre un arma utilizada en un ilícito cuyo número de serie coincidía con los registros de la fuerza local ante el ANMaC. Al respecto, el funcionario afirmó que "se está haciendo la trazabilidad de ese arma que habría aparecido en otra provincia" para determinar fehacientemente cómo salió del patrimonio estatal.
El proceso para esclarecer este hecho dentro de la Subsecretaría de Control y Gestión está a pleno en la repartición que se encarga de investigar a los uniformados sanjuaninos. Primero, segpun los datos que dio Villavicencio en diálogo con Radio Estación Claridad, se inició un relevamiento exhaustivo en todas las dependencias de la Policía de San Juan para verificar la existencia y ubicación de cada pieza de armamento. Esta tarea se realiza en conjunto con la división D4 y busca determinar si el faltante se limita a una unidad o si existen más armas desaparecidas, algo que todavía se maneja bajo una hipótesis potencial.
Otro eje de la investigación consiste en auditar una compra específica de armamento realizada en el año 2022, analizando las actas de asignación desde esa fecha hasta la actualidad para entender cómo fueron distribuidas esas unidades. Esto se da como un desafío administrativo importante porque la institución cuenta con un sistema que el propio Villavicencio calificó como "muy rudimentario y arcaico", basado exclusivamente en fichas y formato papel. Debido a esto, los investigadores deben rastrear manualmente las actas de entrega de más de 6.500 efectivos para encontrar inconsistencias. "Se está tratando de de modificarlo, de crear un sistema digital que sea mucho más ágil y mucho más fácil y más eh pero bueno, lo que existe es un sistema a través de fichas", se lamentó Villavicencio.
Finalmente, la provincia se dispone a contestar el oficio judicial informando los avances de este rastreo interno para colaborar con la causa penal iniciada en el Norte argentino. Más precisamente en Salta, tal y cómo adelantó TIEMPO DE SAN JUAN.
Sobre el alcance de estas actuaciones, no es un dato menor que el control administrativo corre de forma paralela a lo que pueda decidir la justicia. Villavicencio detalló que si un efectivo recibe una sentencia condenatoria por un delito doloso, la ley establece de manera directa su exoneración de la fuerza. Sin embargo, aclaró que incluso si no se llega a una condena penal pero se comprueba que la falta administrativa es grave, la sanción también puede ser la exoneración o, en casos de menor gravedad, una cantidad determinada de días de suspensión.
La postura de la Secretaría de Seguridad
El secretario de Seguridad de la provincia, Enrique Delgado, habló esta semana sobre el faltante de armas: "Hay un registro de ingreso de armas, hay una trazabilidad de las armas, a qué dependencia van y también a quién se le asigna cada una. No hay ninguna imposibilidad administrativa para determinar la cantidad de armas que ingresan a la policía y la ubicación de cada una", aseguró.
Respecto al volumen del faltante, el secretario evitó confirmar si son 150 las armas desaparecidas, supeditando cualquier dato oficial a la finalización del censo que está en curso. "No podemos dar certeza de eso porque una vez que terminemos el inventario y las novedades que surjan, primero debemos contestar el oficio de la investigación judicial en la otra provincia". Remarcó que el foco inicial es el arma detectada en el norte del país, afirmando que "el objetivo principal es determinar la trazabilidad de esa arma específica; una vez determinado con certeza, va a ser comunicado automáticamente a todos los sanjuaninos".
Delgado también vinculó este episodio con la política de transparencia que, según afirmó, mantiene la gestión actual, comparándolo con el caso de los equipos informáticos. "No es una sorpresa recibir estos oficios; pasó también con el tema de las computadoras que surgió una novedad, se investigó, se determinó y las novedades se comunicaron tanto en control de gestión como a la justicia". No obstante, admitió que ante las sospechas se han tomado decisiones operativas inmediatas: "Hubo cambios en diferentes áreas y, entre eso, hubo cambios también en personal del área de armamento de la policía".
También hizo hincapié en que el sistema de postas y relevos en las dependencias policiales impide que el armamento se pierda sin dejar rastro administrativo. "La gestión de cada arma está definida documentalmente; cuando uno asume una comisaría, automáticamente sabe cuántas escopetas tiene, cuántas armas y cuántas municiones, y a medida que se da de baja un elemento, se documenta. No hay forma de que un arma no se pueda determinar dónde debe estar".
Cómo va el caso de las computadoras desaparecidas
De manera simultánea, la gestión de Control y Gestión avanza en la investigación por la desaparición de computadoras que involucra a la administración anterior. En este caso, la causa ya cuenta con cinco personas formalizadas por la justicia, entre ellas un comisario retirado y dos comisarios en actividad. A diferencia de la causa de las armas, aquí ya se inició formalmente el sumario administrativo tras la formalización de la Investigación Penal Preparatoria ante el juez.
El estado actual de esta pesquisa incluye el pedido de informes y la recopilación de datos para determinar las responsabilidades de cada implicado. Villavicencio precisó que los efectivos involucrados todavía no han sido suspendidos preventivamente y continúan cumpliendo funciones mientras avanza el proceso. Además, la investigación no se cierra solo en los uniformados, ya que se analizará la trazabilidad del dinero y se tomarán testimonios para determinar si existe alguna responsabilidad de funcionarios políticos de la gestión pasada, algo que surgirá a medida que avance el expediente.