Crece la versión de que la investigación por el supuesto faltante de 150 pistolas 9 mm de la Policía de San Juan se destapó tras un operativo realizado en Salta que permitió el secuestro de 8 de esas armas. Existe mucho silencio en la Secretaría de Seguridad. Lo único que reconocieron fue que recibieron un pedido de informe por una pistola secuestrada en una "provincia del norte" y que eso originó la apertura de una causa administrativa, pero confirmaron ni negaron las otras versiones. De hecho, TIEMPO DE SAN JUAN reveló que la Jefatura dispuso el traslado de siete efectivos de la División Armamento mientras avanza la investigación.
Extraoficialmente no confirmaron que sea tal como señalan los trascendidos sobre ese operativo realizado en abril último en el departamento salteño de Salvador Mazza, pero tampoco salieron a desmentirlo. Ese operativo existió. El 18 de abril último, el Ministerio de Seguridad de la Nación publicó en su página oficial que el procedimiento estuvo a cargo del personal del Escuadrón 61 "Salvador Mazza" de Gendarmería Nacional sobre la ruta nacional 34, a la altura del kilómetro 1.484 de la Sección Vial Caraparí.
Ese tramo es conocido como una ruta de los narcos, dado que Salvador Mazza colinda con Bolivia y es un camino utilizado para todo tipo de tráfico ilegal. El parte oficial precisó que, durante el control de un automóvil en el que viajaban tres personas, los gendarmes descubrieron ocho pistolas Bersa TPR9 calibre 9 mm con la numeración limada, además de 16 cargadores vacíos y tres teléfonos celulares.Por disposición de la Fiscalía Federal de Tartagal, secuestraron las armas, el vehículo y los demás elementos de interés para la investigación, mientras que los ocupantes quedaron detenidos por una presunta infracción al artículo 189 bis del Código Penal y a la Ley Nacional de Armas y Explosivos. Nada se informó sobre las identidades de los tres detenidos, si eran narcos o no, y su procedencia, como tampoco el posible origen de esas armas.
En San Juan
Ahora bien, esta última semana se conoció que la Policía de San Juan inició una investigación interna por el supuesto faltante de unas 150 pistolas reglamentarias calibre 9 milímetros. Lo que nadie explicó es por qué iniciaron esa investigación o qué obligó a la Jefatura a abrir el expediente. TIEMPO DE SAN JUAN publicó que esa primera auditoría ordenada por el jefe de Policía, Néstor Marcelo Álvarez, derivó en el traslado de los siete efectivos que prestaban funciones en la División Armamento: el suboficial principal Mauricio Javier Ríos; la cabo primero Laura Verónica Aballay; los cabos primeros Javier Darío Lucero y Martín Hernán Villalobos; y los cabos Carlos Andrés Chaves, Franco Miguel Troncoso y Franco Gabriel Tejada. Además, fue designado al frente de esa dependencia el subcomisario Mauricio Osvaldo Montaña, con la misión de reorganizar el área y normalizar los inventarios. Las armas bajo revisión integran un lote de 500 pistolas Bersa calibre 9 milímetros, adquirido por el Gobierno de San Juan en 2022 mediante licitación pública a la firma Punto de Impacto, y las inconsistencias fueron detectadas en los lotes de fabricación identificados como M y N.
La principal hipótesis que manejan las autoridades apunta a un grave desorden administrativo en el registro y la asignación del armamento. De hecho, durante la auditoría detectaron casos de subcomisarios que portaban pistolas que, según los registros oficiales, figuraban asignadas nominalmente a cabos, una irregularidad que dejó al descubierto serias deficiencias en el control interno de la fuerza. Sin embargo, otras teorías no fueron descartadas. Entre ellas, que parte de las armas permanezca guardada en sus cajas originales sin haber sido incorporada al sistema o, en el peor de los escenarios, que haya existido un robo o desvío del material bélico, situación que podría derivar en una denuncia penal si el faltante no logra ser aclarado durante la investigación administrativa.
En los últimos días comenzaron a circular distintas versiones, entre ellas la que sostiene que la investigación dentro de la Policía de San Juan tiene relación directa y sería consecuencia del secuestro de esas ocho pistolas con cargadores en abril pasado, en el departamento norteño de Salvador Mazza. Eso es lo que se comenta en la propia fuerza provincial. Es más, algunos señalaban que los tres detenidos en Salta eran policías sanjuaninos, pero no hay nada que respalde esa versión. Lo que sí se dice es que esas armas incautadas pertenecerían a un lote comprado por la Policía de San Juan.
Oficialmente no lo confirmaron, pero tampoco lo desmintieron, lo que alimenta las intrigas y las distintas teorías. Sí confirmaron que apareció una pistola en una provincia del norte del país, que esa arma pertenecería a la Policía de San Juan y que a raíz de ese hallazgo llegó un pedido de informe a la fuerza provincial. Lo cierto es que, por ahora, todo se limita a una investigación administrativa dentro de la órbita de la Policía de San Juan y de la Subsecretaría de Control de Gestión, y formalmente no existe una denuncia penal.