Está condenado por asesinar a un joven en un “tercer tiempo” en Rivadavia y busca quedar en libertad

El acusado Julio Abdías Castro Agüero fue sentenciado a 12 años de prisión. Ante esta situación, la defensa presentó un recurso de impugnación.

Jueves, 11 de junio de 2026 a las 14:23
Julio Abdías Castro Agüero, el condenado por el crimen en Rivadavia
Defensora María Filomena Noriega
Los jueces de impugnación a través de Zoom y el imputado también, pero desde el penal de Chimbas.
La querella encabezada por Agustín Idemi y a la derecha, el fiscal de Impugnación Fabrizio Medici

El pasado 27 de marzo, Julio Abdías Castro Agüero fue sentenciado a 12 años de prisión efectiva tras ser considerado culpable del delito de homicidio simple, agravado por el uso de arma de fuego, en perjuicio de Diego Andreoni. Ante esta situación adversa para el acusado, su abogada defensora, María Filomena Noriega, presentó el recurso de impugnación de sentencia con el objetivo de que su cliente sea absuelto de los cargos que lo mantienen tras las rejas en el penal de Chimbas.

Para el Ministerio Público Fiscal -que en el juicio estuvo representado por Iván Grassi- y la querella, representada por Agustín Idemi, la autoría material del crimen estaba plenamente probada. Según el relato de los testigos y las pericias presentadas en el debate, Castro Agüero fue quien, tras una discusión en la cantina del predio, extrajo un arma y disparó contra Andreoni. Por otra parte, en esta misma causa fue absuelto otro de los imputados, Franco Vicente Gómez, debido a que la fiscalía no logró comprobar su participación en el ataque y solicitó su absolución.

Los argumentos de la defensa

En la mañana de este jueves, Noriega presentó ante el tribunal colegiado -compuesto por Renato Roca, Juan Carlos Caballero Vidal y Daniel Guillén- los fundamentos por los cuales considera que el fallo debe ser anulado o revocado.

Entre sus principales planteos, la letrada atacó la validez del proceso al asegurar que existe una nulidad del fallo debido a que no se cumplió con el examen mental obligatorio previsto para la escala de la pena impuesta. "No sabemos si estaba en sus cabales", argumentó la defensa, quien sumó a este reclamo la omisión de la pericia socioambiental, sosteniendo que no se trataba de una mera opción sino de un requerimiento que debía realizarse de forma obligatoria.

Asimismo, Noriega desacreditó la prueba testimonial al calificar los relatos de "contradictorios" y asegurar que ninguno de los testigos vio realmente quién disparó, sino que solo uno de ellos afirmó que Castro tenía un arma. En este sentido, la abogada planteó otra versión de los hechos: afirmó que Castro y Gómez fueron los primeros en ser agredidos y que una multitud arremetió contra su cliente y lo golpeó. Por este motivo, solicitó al tribunal que absuelva a Castro Agüero o que, de forma subsidiaria, se lo condene bajo la figura de exceso en la legítima defensa.

La respuesta de la Fiscalía

A su turno, el fiscal de Impugnación, Fabrizio Medici, rechazó enérgicamente los planteos de la defensa y sostuvo su postura para que la sentencia quede firme. Respecto al recurso presentado por Noriega, el funcionario judicial consideró que el reclamo de la defensa no cumple con una fundamentación bien definida, manifestando que el escrito solo muestra una disconformidad con el fallo pero carece de la carga argumentativa debida.

Sobre la falta de peritajes, Medici aclaró que la omisión del examen mental no constituye un error del proceso, dado que la defensa nunca lo solicitó durante la instrucción ni en el juicio. No obstante, el fiscal aclaró que la fiscalía no tiene inconvenientes en que se le realicen los exámenes mental y socioambiental a Castro Agüero, siempre y cuando el tribunal de Impugnación lo considere conveniente y necesario.

Finalmente, el Ministerio Público Fiscal solicitó que el recurso defensivo sea desestimado y que la condena de 12 años sea ratificada en todos sus términos; misma petición que realizó la querella encabezada por Idemi.

Este último letrado manifestó entre sus argumentos que Castro Agüero iba con un fin. Él si está en un equipo que jugaba ese fin de semana, pero él no podía jugar porque estaba suspendido. De igual manera fue y con un arma entre sus pertenencias, "Su fin en ir a este lugar era otro", expresó esta parte.