Un hombre identificado como Aron Ismael Herrera Arancibia fue condenado en el marco de un juicio abreviado luego de ser encontrado culpable de intentar sustraer cebollas de una finca ubicada en Rawson.
Entró a una finca de Rawson, arrancó 10 kilos de cebollas y terminó condenado
El hombre fue sorprendido por el propietario mientras extraía cebollas destinadas a la producción de semillas. Intentó escapar al advertir la presencia policial, pero fue detenido dentro del predio.
El hecho ocurrió el pasado 2 de mayo, alrededor de las 10:35, en la Finca Manzano, un predio de más de cinco hectáreas situado al oeste de calle Meglioli, entre Ortega y Agustín Gómez, unos 200 metros al sur del Cementerio San Miguel.
Según la investigación, Herrera Arancibia ingresó al establecimiento desde el sector oeste, lindante con el barrio Valle Grande, donde reside. Tras recorrer unos 250 metros dentro de la propiedad, arrancó del suelo aproximadamente 10 kilogramos de cebollas tipo valencianas y las colocó en dos bolsas de arpillera.
La maniobra fue advertida por el dueño de la finca, Andrés Manzano, quien se comunicó de inmediato con la Comisaría 35 para denunciar lo que estaba ocurriendo. Mientras los efectivos se dirigían al lugar, el sospechoso emprendió la marcha hacia el oeste con las bolsas cargadas.
Al notar la presencia policial, intentó huir en dirección contraria, pero fue interceptado por el propietario del predio. Segundos después, los uniformados concretaron su aprehensión a unos 120 metros del lugar donde había arrancado las cebollas.
De acuerdo con lo informado durante la investigación, las cebollas sustraídas estaban destinadas a la producción de semillas para futuras plantaciones, por lo que el damnificado sostuvo que el perjuicio generado excedía ampliamente el valor económico de los vegetales extraídos.
Tras la intervención del ayudante fiscal Mariano Teja y por disposición del fiscal de turno Cristian Gerarduzzi, se inició el procedimiento especial de flagrancia. Posteriormente, en una audiencia de conexidad, la Fiscalía, representada por Francisco Micheltorena y la ayudante fiscal Liliam Mari, acordó con la defensa la resolución del caso mediante juicio abreviado.
Si bien las partes habían pactado una pena de 10 meses de prisión de cumplimiento condicional, el juez resolvió condenar a Herrera Arancibia a 8 meses de prisión condicional. Además, le impuso reglas de conducta por el plazo de dos años y una prohibición de acercamiento.