La detención de Marcelo Ernesto "Piojo" Clavel por una brutal agresión contra su pareja volvió a poner bajo la lupa el extenso prontuario delictivo que arrastra desde hace más de tres décadas. El hombre, de 55 años, quedó detenido el último sábado tras ser acusado de provocarle una fractura de tibia a una mujer de 35 años durante un violento episodio ocurrido en una vivienda de Avenida Alem, en Capital.
El terrorífico prontuario del "Piojo" Clavel: el delincuente que atacó a su pareja lleva más de 35 años cometiendo delitos
El hombre de 55 años, detenido el último sábado por causarle una grave fractura a su pareja en un caso de violencia de género, acumula antecedentes que se remontan a comienzos de la década del 90. Homicidio, tentativa de homicidio, robos calificados, amenazas y lesiones forman parte de su extenso historial judicial.
Pero el reciente caso de violencia de género es apenas el último capítulo de una larga lista de causas penales que figuran en los registros judiciales. Según la documentación a la que tuvo acceso este medio, los antecedentes de Clavel se remontan al año 1991 y abarcan delitos de extrema gravedad, entre ellos una causa por participación principal en homicidio, otra por homicidio en grado de tentativa, además de múltiples hechos de robo, amenazas, lesiones y resistencia a la autoridad.
Más de tres décadas de antecedentes
Los registros muestran que Clavel tuvo ingresos al sistema judicial en 1991 por una causa de homicidio, mientras que en 1992 fue vinculado a un expediente por lesiones y daños. Un año más tarde volvió a aparecer en los tribunales por hurto y lesiones.
Sin embargo, la mayor concentración de hechos delictivos se produjo entre 2001 y 2005. Durante ese período acumuló denuncias y procesos por amenazas, atentado contra la autoridad, lesiones leves, robos simples y robos calificados. En 2003, incluso, quedó involucrado en una causa por homicidio en grado de tentativa, además de otros expedientes por robo calificado, atentado y resistencia a la autoridad.
Años después continuó sumando antecedentes por lesiones, amenazas y resistencia a la autoridad, hasta llegar a causas más recientes por privación ilegítima de la libertad, amenazas agravadas y violaciones a disposiciones establecidas durante la emergencia sanitaria de 2020.
Una condena que quedó firme
Entre los antecedentes más relevantes figura una condena confirmada por la Justicia sanjuanina en diciembre de 2007. En aquella oportunidad, la Corte de Justicia dejó firme una pena de seis años y ocho meses de prisión por un robo agravado cometido con un arma de fuego apta para el disparo.
De acuerdo con la resolución judicial, Clavel actuó junto a otros delincuentes que nunca fueron detenidos. Durante el asalto golpeó a una mujer y la mantuvo retenida dentro de un vehículo mientras sus cómplices concretaban el robo. Los magistrados consideraron probado que el grupo logró apoderarse de dinero y otros bienes de las víctimas, por lo que rechazaron el planteo de la defensa que intentaba reducir la gravedad del hecho.
Además, la Justicia entendió que el acusado tuvo una participación directa y determinante en el delito, confirmando su responsabilidad como coautor y dejando firme la condena que debía cumplir en el Servicio Penitenciario Provincial.
El último episodio
La madrugada del sábado volvió a encontrar a Clavel en el centro de una investigación penal. Según la causa que tramita en el Sistema Especial de Flagrancia, una vecina observó cómo una pareja se enfrentaba en la vía pública arrojándose piedras y escombros.
La investigación sostiene que, en medio de la discusión, el hombre tomó un pesado bloque de ladrillo y lo lanzó contra la mujer, impactándola en una de sus piernas. La víctima cayó al suelo y, según el testimonio incorporado al expediente, posteriormente fue golpeada, tomada de los cabellos y arrastrada varios metros hasta el interior de una vivienda.
Cuando los efectivos de la Comisaría 2ª llegaron al lugar encontraron evidencias del violento enfrentamiento y, tras ingresar al domicilio, hallaron a la mujer lesionada. Horas después, los médicos del Hospital Rawson confirmaron que presentaba una fractura de tibia que requería intervención quirúrgica.
Durante el procedimiento también fueron secuestradas dos armas de fabricación casera tipo faca y un bloque de ladrillo de casi 1,8 kilogramos que habría sido utilizado para causar la grave lesión.