El mecánico de una reconocida concesionaria, que estaba siendo investigado por presunto hurto de repuestos y accesorios, evitó llegar a juicio oral y accedió a la suspensión del juicio a prueba, más conocida como probation.
El mecánico acusado de robar repuestos evitó el juicio: deberá donar leche y hacer tareas comunitarias
El imputado deberá pagar $100 mil, entregar 30 litros de leche a Casa Cuna y cumplir horas de trabajo comunitario.
La resolución se conoció en una audiencia encabezada por el juez de Garantías Matías Parrón, en el marco de la causa iniciada por un supuesto hurto en perjuicio de González González S.A., firma propietaria de la concesionaria Señor González.
El imputado, Jorge Augusto Vera, deberá cumplir una serie de condiciones durante el plazo de un año para mantener el beneficio judicial. Entre las medidas dispuestas, tendrá que abonar 100 mil pesos, entregar 30 litros de leche a Casa Cuna y realizar 16 horas de trabajo comunitario.
Durante la audiencia, el magistrado consideró que Vera reunía los requisitos legales para acceder a la probation, mecanismo que suspende el avance del proceso penal siempre que el acusado cumpla determinadas pautas de conducta.
La investigación contra el mecánico había comenzado luego de una denuncia presentada por la concesionaria en noviembre de 2025. Tras una serie de tareas investigativas impulsadas por la UFI Delitos contra la Propiedad, la Justicia ordenó un allanamiento en su vivienda de Capital, donde se secuestraron numerosos repuestos y accesorios vinculados a vehículos Toyota.
Entre los elementos encontrados había cajas con inyectores, pastillas de freno, lonas cobertoras para camionetas Hilux, bombas de agua, cubiertas y otras piezas que, según la acusación, pertenecían a la empresa.
La fiscalía sostenía que Vera aprovechaba su trabajo en el taller para quedarse con piezas retiradas durante los servicios posventa. Incluso, la sospecha surgió luego de que directivos de la firma recibieran información sobre una presunta venta de repuestos Toyota desde el domicilio del empleado y publicaciones en redes sociales ofreciendo accesorios de esa marca.
Sin embargo, la defensa del trabajador aseguró desde el inicio que los elementos eran repuestos en desuso, descartados por la empresa y entregados con autorización. El propio Vera negó haber cometido un delito y afirmó que las piezas estaban deterioradas u oxidadas.