De quedar preso por falso testimonio a no pagar la matrícula: el polémico médico y abogado que casi hace caer un juicio por abuso

En un hecho sin precedentes para el Sistema Acusatorio de San Juan, la Fiscalía descubrió que el letrado Jorge Luis Gil estaba inhabilitado para ejercer. No fue por una sanción ética, sino por una morosidad con el Foro de Abogados.

Viernes, 12 de junio de 2026 a las 13:11
Jorge Luis Gil en una de las audiencias posando para la imagen capturada por el fotógrafo de Tiempo de San Juan
Jorge Luis Gil tras ser detenido por falso testimonio.

Lo que debía ser la antesala de un grave debate oral por un delito contra la integridad sexual terminó convirtiéndose en uno de los episodios más insólitos que se hayan registrado en los pasillos de la Justicia. A escasos días del inicio de un juicio por abuso sexual con acceso carnal, estipulado para el próximo 16 de junio, el proceso estuvo a punto de naufragar por un detalle difícil de creer: el abogado defensor no estaba habilitado para ejercer su profesión por ser un deudor moroso.

Todo comenzó hace unas semanas, durante la audiencia de control de acusación. El trámite parecía avanzar con normalidad hacia la etapa de juicio, pero una diligencia de rutina por parte de la Fiscalía encendió las alarmas y derivó en un pedido urgente -y completamente atípico- a un juez de Garantías en turno.

Los representantes del Ministerio Público Fiscal se percataron de una grave irregularidad. El letrado Jorge Luis Gil, quien ejercía la defensa técnica del imputado, figuraba en el sistema como inhabilitado para litigar. Lo sorprendente del caso es que la suspensión no respondía a ninguna falta ética, negligencia jurídica o sanción impuesta por el Tribunal de Disciplina. El motivo era mucho más elemental: el letrado nunca pagó la matrícula.

La investigación judicial arrojó detalles que generaron asombro e indignación en el ámbito judicial. Según la normativa del Foro de Abogados de San Juan, los profesionales recién matriculados gozan de un periodo de gracia de dos años en los que el mantenimiento de la habilitación es completamente gratuito. Una vez finalizado ese lapso, deben comenzar a abonar una cuota mensual que actualmente es de $20.000.

Los registros indicaron que a Gil la matrícula le fue otorgada en el año 2022. Matemáticamente, a partir de 2024 debía comenzar a cumplir con sus obligaciones financieras con la institución que rige la abogacía en la provincia. Sin embargo, el abogado hizo caso omiso a los vencimientos y acumuló una extensa morosidad que, al final del día, le costó la suspensión de su licencia, poniendo en serio riesgo el derecho a la defensa de su propio cliente en una causa penal de extrema gravedad.

Una audiencia sin precedentes en el Sistema Acusatorio

Frente a este escenario de pura negligencia administrativa, la Justicia debió actuar para no viciar el proceso y que, como consecuencia, por ejemplo, se declare nulo. Desde los tribunales confirmaron que se le solicitó al juez de Garantías Guillermo Adarvez una audiencia específica para tratar la habilitación del defensor. Este evento marcó un hito judicial insospechado: es la primera vez que ocurre una situación de esta naturaleza desde la implementación del Sistema Acusatorio en San Juan.

Durante la audiencia, que expuso abiertamente la desidia del profesional ante las autoridades, la situación fue planteada formalmente. Acorralado por la evidencia de su propia deuda y ante la mirada del magistrado, el abogado Gil no tuvo más remedio que comprometerse a pagar lo que debía; expresaron fuentes judiciales.

Finalmente, todo se solución este último jueves a las 12:50 horas, momento exacto en el que el sistema del Foro de Abogados recepcionó el pago atrasado del letrado.

Con la situación financiera regularizada, Jorge Luis Gil recuperó su habilitación para ejercer. De esta manera, el hasta ayer abogado "moroso" podrá sentarse en el banquillo de la defensa y representar a su cliente en el inminente juicio por abuso sexual que será dirigido por un tribunal colegiado.