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lunes 1 de junio de 2026

Debate

Comenzó el juicio contra el sujeto que al volante y bajo los efectos de la cocaína provocó una doble tragedia en 9 de Julio

Se trata de Marcos Gabriel Pereyra. Este empezó a ser juzgado por el delito de homicidio culposo por la conducción imprudente de un vehículo con motor triplemente agravado, por conducir bajo los efectos de estupefacientes, culpa temeraria y el número de víctimas fatales.

Por Redacción Tiempo de San Juan

Este lunes 1 de junio, los tribunales abrieron sus puertas para dar inicio a uno de los debates orales más dolorosos y de mayor gravedad de los últimos años. En el banquillo de los acusados se sentó Marcos Gabriel Pereyra, el conductor que, manejando bajo los efectos de la cocaína, desató una doble tragedia vial en 9 de Julio el pasado 19 de enero de 2025. Las víctimas fatales se llamaban Juan Torres -que circulaba en otro auto- y Mirko Aballay, acompañante de Pereyra.

El proceso judicial, que busca determinar las responsabilidades penales detrás de este fatídico siniestro, está siendo presidido por el juez Sergio López Martí. La contundente acusación está en manos del Ministerio Público Fiscal, con un equipo liderado por el fiscal Iván Grassi (quien subroga al fiscal Sebastián Gómez) y la ayudante fiscal Agostina Pérez. Por el lado del imputado, la defensa técnica es ejercida por los abogados Marcelo Fernández Valdez y Nadia Derka.

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Lo que ocurrió aquella jornada de verano en 9 de Julio no fue un simple accidente de tránsito, sino el resultado de una suma de negligencias extremas y criminales al volante. Según los lineamientos de la investigación y la acusación formalizada, el accionar de Pereyra configura el delito de homicidio culposo por la conducción imprudente de un vehículo con motor triplemente agravado.

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La triple agravante subraya el nivel de irresponsabilidad con el que actuó el acusado:

-Conducción bajo los efectos de estupefacientes: Los peritajes confirmaron que Pereyra manejaba intoxicado con cocaína, anulando sus reflejos y alterando por completo su capacidad para estar al mando de un vehículo.

-Culpa temeraria: La fiscalía sostiene que el conductor mostró una actitud negligente y un desprecio absoluto por las normas de tránsito más elementales y por la vida humana.

-El número de víctimas fatales: La imprudencia extrema se cobró la vida de dos personas, destrozando a sus familias y enlutando a toda la comunidad.

De acuerdo a la calificación legal expuesta en la acusación, y dada la magnitud de los agravantes (cocaína y muerte), el Ministerio Público Fiscal avanza con firmeza y el autor de la doble tragedia podría enfrentarse a una pena de hasta 5 años de prisión de cumplimiento efectivo, además de una larguísima inhabilitación para conducir.

A medida que se desarrollen las próximas audiencias, el tribunal escuchará a testigos y peritos que reconstruirán los fatídicos minutos previos al impacto. Las familias de las víctimas aguardan que el peso de la ley caiga sobre Pereyra, sentando un precedente judicial que deje en claro que mezclar drogas y volante es una decisión criminal.

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