Siete presos del penal de Chimbas, algunos de ellos con condenas por asesinato, se sentarán en el banquillo de los acusados en uno de los juicios más importantes que largan a principio de este 2022 en Tribunales. Y es por un asesinato. Estos son los reos que la noche del 11 de octubre de 2019 atacaron a cuchillazos y pedradas a otro grupo rival en medio de una disputa por una celda y mataron salvajemente a uno de esos internos.
El asesinado fue Andrés Alejandro Rosselot, de 26 años, conocido por haber participado en otro brutal asesinato en Sarmiento. Los acusados son Sergio Rolando Díaz, Néstor Fabián Reyes, Claudio Gustavo Díaz, Cristián Daniel Fuentes, Mauro Javier Díaz, Ramón Exequiel Díaz, y Aldo Francisco Quiroga, todos compañeros –en aquel entonces- de la víctima dentro del pabellón 5 del Sector I del Servicio Penitenciario Provincial.
La fiscal de cámara Marcela Torres les adjudica el delito de homicidio simple, aunque la acusación puede cambiar en el debate que empezará el 22 de febrero próximo en la Sala I de la Cámara en lo Penal y Correccional y que será presidido por el juez Juan Carlos Caballero Vidal.
Rosselot cumplía una pena de prisión perpetua. Fue uno de los cuatro autores del asesinato a golpes y hachazos del productor ganadero Néstor Onofre Moreno (50) en la localidad de Pedernal, Sarmiento, la madrugada del 14 de marzo de 2013. Compartía pabellón con otros presos, entre ellos los hermanos Sergio Rolando y Claudio Gustavo Díaz. Estos también condenados a perpetua por otro homicidio, el de la pequeña Uma Calvo Carrizo que fue baleada mortalmente durante un tiroteo registrado la noche del 4 de enero de 2014.
Los Díaz formaban “ranchada” con parientes y amigos como Mauro Javier y Ramón Exequiel Díaz, Néstor Fabián Reyes, Cristián Daniel Fuentes y Aldo Francisco Quiroga y manejaban el pabellón, según las fuentes. Esto generaba rivalidad y malestar con el resto de los internos. En ese otro bando estaba Rosselot, Walter Antonio Martín, Guillermo Ezequiel Guevara y Pablo Vila, enmtre otros, según la investigación.
La requisitoria fiscal indica que ya venían los problemas del bando de los Díaz Reyes -en particular- con Vila, a quien le querían quitar la celda. Algunos reos toman las celdas como botín de guerra para cobrar y cedérselas a las personas que ellos decidan. La noche del 11 de octubre de 2019 volvió a estallar el conflicto, pero fue una pelea a muerte.
La reconstrucción que hizo la Policía, a partir de testimonios de otros presos y los mismos penitenciarios, indica que Sergio Rolando Díaz, Néstor Fabián Reyes, Claudio Gustavo Díaz, Cristián Daniel Fuentes, Mauro Javier Díaz, Ramón Exequiel Díaz, y Aldo Francisco Quiroga se armaron con “puntas” y piedras, y usando colchones como escudos, avanzaron hacia la celda de Vila. Fue ahí que Rosselot y otros presos salieron en defensa de este último.
Fue una verdadera batahola, una batalla campal de un grupo armado contra otro que resistía, según las versiones. De hecho, Walter Martín y Guillermo Guevara resultaron heridos con armas blancas. Pero el objetivo era Rosselot, al que atacaron a pedradas hasta que lo redujeron. Según la acusación fiscal, fue ahí que Sergio Rolando Díaz le dio dos puntazos, uno de los cuales ingresó en el tórax.
En esos instantes irrumpieron los uniformados del Grupo de Operaciones Tácticas y el personal de canes y lograron dispersar a los revoltosos. A Rosselot lo sacaron envuelto en colchas, ya iba mal herido. Llegó muerto al Hospital Marcial Quiroga. Los testimonios de otros presos y de los guardiacárceles permitieron identificar a los presuntos agresores, los mismos que el próximo mes de febrero deberán responder por el asesinato de ese interno del penal de Chimbas.