El juez de Garantías que le dictó prisión preventiva por 5 meses al principal acusado del crimen de Matías 'Pochi' Maurín también decidió que se activara el programa de protección de testigos para una persona que presenció la balacera mortal que se produjo en Villa del Sur, Chimbas, y que ofreció un testimonio clave para el caso.
Justamente, la audiencia de formalización que tuvo lugar el jueves por la tarde en Tribunales se realizó a puertas cerradas, de modo que no trascendiera a través de los medios de comunicación el nombre de quien señaló sin dudar al presunto homicida, el trapero Nahuel Sosa.
Con el fin de resguardar su integridad, la Fiscalía representada por Adrián Riveros y Nicolás Schiattino le había solicitado al magistrado Alberto Caballero que la identidad de quien situó al joven de 19 años en la escena del crimen se mantuviera en calidad de reservada, dado el contexto de enfrentamiento de bandas que la Justicia reconoce.
La familia de 'Pochi' Maurín reconoció los destrozos en la casa del presunto homicida
Los representantes del Ministerio Público le hicieron entender al juez la peligrosidad que existía, si el nombre del testigo salía a la luz y por ello dio lugar a la medida. "Es testigo presencial y vio quiénes dispararon, de un lado y de otro", sostuvieron durante la audiencia. También señalaron que "las amenazas y venganzas que se han prometido las facciones enfrentadas son el claro ejemplo del riesgo que supone su exposición".
Además, solicitaron que la declaración del testigo clave se produzca cuanto antes para avanzar en la Investigación Penal Preparatoria que se extenderá por los próximos 8 meses.
Por todo eso, Caballero, que al mismo tiempo desestimó la oposición que presentó la defensa de Sosa, resolvió que la protección policial se mantuviera vigente hasta el primer día de la audiencia del juicio, en caso de que la causa llegara a esa instancia.
Con carteles levantados, las fans de Nahuel Sosa, el trapero acusado del crimen
El proceso judicial se desarrolló en medio de un clima espeso, en el que primero contó con la manifestación de los familiares de la víctima y luego con la presencia del entorno del acusado, quienes ofrecieron un curioso cuadro en los alrededores de Tribunales, pocas veces visto. Es que estos últimos, cual fans club del trapero, cantaron y exigieron la libertad del excéntrico detenido.
Las amenazas cruzadas y el clima tenso entre un bando y otro es evidente. La hermana de la víctima admitió que fueron ellos quienes provocaron destrozos en la casa del presunto homicida. "Es lo menos que podíamos hacer", dijo. Por otro lado, los manifestantes que llevaron banderas exigieron la libertad marcando el territorio.