Este jueves al mediodía, Pedro Ezequiel Iván Saitta, conocido como el sujeto que cambió su identidad para eludir a la Justicia y se radicó en San Juan bajo otro nombre, fue sentenciado a 2 años y 10 meses de prisión efectiva por decisión de la jueza Gloria Verónica Chicón, quien le unificó dos penas por tenencia ilegítima de arma de fuego y amenazas simples.
Sin embargo, esa no fue la única decisión que tomó la magistrado de Garantías sino que también dio lugar al pedido realizado por el juez de Garantías de Mar del Plata, Juan Francisco Tapia, quien solicitó la presencia de Saitta por 48 horas en esa ciudad. Es que después de que trascendiera el caso, se reabrió la causa que lo tiene en la mira y lo apunta como el principal sospechoso de un homicidio que ocurrió en 2013.
"Entiendo que corresponde autorizar el traslado bajo la responsabilidad de la jurisdicción que lo requiere, que deberá emplear todos los medios necesarios para el traslado y su posterior restitución del condenado a San Juan", sostuvo la jueza al mismo tiempo que enfatizó que, frente a cualquier eventualidad que surja durante el proceso, deberán dar aviso a las autoridades sanjuaninas.
Tanto el Ministerio Público como la defensa de Saitta no presentaron oposición ante el pedido del magistrado marplatense. En ese punto, los fiscales Juan Manuel Gálvez y Claudia Salica aclararon su negativa ante una posible extradición, dado que en el territorio sanjuanino todavía tiene causas pendientes que se deben resolver.
Es que si bien hoy quedaron saldadas dos causa, con condenas unificadas, aún debe responder por la denuncia por presunto fraude que tiene curso en el Segundo Juzgado de Instrucción.
El crimen y las sospechas que carga sobre sus espaldas
A más de 1.400 kilómetros de distancia, el 18 de abril de 2013 se producía un sangriento asesinato en Mar del Plata y tenía como principal sospechoso a Pedro Ezequiel Iván Saitta, quien jamás se puso a disposición de la Justicia y escapó sin dejar rastro. Durante 8 años permaneció prófugo hasta ahora, que apareció con otra identidad en San Juan.
Fuentes policiales de La Feliz, contactadas por Tiempo de San Juan, recordaron aquel episodio como un violento homicidio en el que las declaraciones testimoniales acusaron a Saitta como el autor. Enmarcado en un ajuste de cuentas, el farsante le disparó a la víctima en las inmediaciones del barrio Belgrano, una zona marginal situada en la periferia oeste de Mar del Plata.
Acorde detallaron las fuentes, el antes prófugo estaba convencido de que Torres había asaltado a su hermana y, en forma de venganza, lo atacó a balazos. Ambos tenían 18 años, contaban con antecedentes penales y eran vecinos. Fue por ello que junto a un cómplice que no pudo ser identificado, desde un automóvil Ford Escort interceptó a Torres y le efectuó cerca de diez disparos. Solo uno de los proyectiles dio en el blanco: ingresó a la altura del tórax de Torres con salida a la altura del omoplato derecho.
Tal y como apuntó un colega del Diario La Capital de Mar del Plata, el agredido no falleció en el acto sino días después a causa de las heridas que sufrió, luego de estar internado en el Hospital Interzonal. Una publicación de esa medio repasa el homicidio que nunca encontró a los responsables, ya que Saitta escapó luego de que la Justicia le denegara la eximición de prisión que su defensa presentó.
Saitta, que falseó su identidad para eludir el asedio policial, ofrecía un largo historial criminal que inició cuando era menor. Sin embargo, fue el asesinato de Torres el que desencadenó una orden de captura, la misma que impulsó su repentina desaparición del mapa.