Un sargento de Policía se “enfiestó” el fin de semana en Desamparados y lo llevaron preso por violar la cuarentena. El caso desató un escándalo. Es que sancionaron a otro efectivo que supuestamente fue un rato antes al lugar y no actuó como debía. Además, investigan si en ese encuentro de amigos, con música a todo volumen, había otros miembros de la fuerza, revelaron fuentes policiales.
El que armó el tremendo lío fue el sargento Raúl Maximiliano Flores, que trabaja en la Policía Ecológica y que ahora está suspendido por un sumario administrativo en la fuerza provincial, informaron fuentes judiciales. Este policía fue detenido el sábado a la madrugada por participar u organizar una fiesta entre amigos –en la que pudo haber otros policías-, en un departamento de un consorcio de calle Matías Zaballa al 625 Norte, en San Juan Capital, señalaron desde Flagrancia.
El informe señala que, a eso de las 3 del sábado último, habitantes de ese consorcio llamaron al 911 para denunciar ruidos molestos a raíz de la reunión de un grupo de personas en un departamento. Una patrulla del Comando Urbano fue al lugar y salió un sujeto que se presentó como Maximiliano Montiveros, quien se comprometió a bajar el volumen de la música.
Los policías se retiraron, pero a las 4.30 los vecinos volvieron a quejarse al 911. Según fuentes de la fuerza, en ese momento la misma patrulla regresó al departamento y vio que salían tres mujeres y un hombre. Este último resultó ser el mismo con el que había hablado anteriormente. Fue entonces que los uniformados pararon a esa persona y le pidieron su identificación, ahí descubrieron que se trataba del sargento Raúl Maximiliano Flores Montiveros, de la Policía Ecológica, según las fuentes. Un rato antes, el hombre había retaceado sus datos personales y hasta había dado otro número de documento, explicaron.
El sargento Flores fue llevado detenido a la Seccional 4ta por violar el aislamiento social y se lo puso a disposición del fuero especial de Flagrancia. El escándalo no terminó con eso. Los jefes policiales preguntaron por qué no frenaron antes esa reunión, si una hora y media atrás ya había concurrido una patrulla policial al lugar. Molestó también que hayan dejado ir a las otras personas, a las que no se las identificó y podrían ser otros miembros de la fuerza, aseguraron fuentes policiales. Por eso castigaron al oficial del Comando Urbano que intervino en el procedimiento, de apellido Cortez, a quien lo dieron 10 días de arresto por no actuar como debía, confirmó un jefe de la fuerza.
La Subsecretaría de Control de Gestión abrió un sumario administrativo contra el sargento Flores y pidió su suspensión, a la vez que iniciaría otra investigación interna por el proceder del oficial mientras averiguan si hubo otros efectivos en esa fiesta.
Por otro lado, el sargento Flores fue llevado a Flagrancia este lunes. Se salvó que lo condenaran. Consiguió que le otorgaran la suspensión de juicio a prueba durante 1 años. A cambio deberá pagar, a modo de reparación simbólica, la suma de 10.000 pesos en mercadería al merendero “Pequeños Sueños” y realizar trabajos comunitarios en la municipalidad de la Capital por 4 meses.