Este miércoles por la mañana, Flagrancia sentenció a los más de 50 jóvenes que se encontraban en una fiesta clandestina en Rawson el lunes último por la madrugada. De los detenidos, 49 fueron obligados a realizar tareas comunitarias mientras que los tres restantes, que contaban con causas penales, las penas fueron un tanto más duras.
La mentira de 6 chicas que ocultaban a más de 40 jóvenes terminó con el merecido castigo
Sobre las 4 de la mañana, personal policial recibió un llamado anónimo que alertaba que se estaba llevando adelante una reunión ilegal en el interior de un domicilio. Al llegar, los efectivo policiales -que observaron un movimiento de personas en dicho lugar- incrementaron sus sospechas sobre lo que sucedía, pero cuando llamaron a la puerta nadie salió.
Con la llamativa cantidad de autos estacionados en la calle de esa casa, consiguieron la orden de allanamiento y tras ingresar a la vivienda notaron la gran cantidad de bebidas alcohólicas que había. Tan solo 6 chicas estaban en el lugar, quienes negaron que hubiera una fiesta. Sin embargo, una huella de un calzado masculino alertó a los funcionarios policiales y los condujo al fondo y a la casa de al lado, casualmente, abandonada. Allí estaba el resto de los participantes del evento.
Fue por esto que procedieron con la detención de cada uno de los asistentes por infringir las medidas sanitarias de distanciamiento social. Ahora, el fuero penal los castigó con trabajos comunitarios en las municipalidades de los departamentos donde viven, durante tres meses, tras dictar la suspensión de juicio a prueba por un año. Además tendrán que pagar una reparación simbólica de 4 mil pesos cada uno, destinados a merenderos de la provincia.
Los sujetos que contaban con antecedentes penales, José Flores y Leandro Herrero, recibieron la prisión condicional por 6 meses, mientras que Agustín Díaz quedará tras las rejas pues sobre él pesaba un pedido de captura.