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sábado 11 de abril de 2026

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La defensa del policía federal sanjuanino acusado de extorsión y amenazas, contraataca: ¿qué dijo?

Se trata de María Filomena Noriega. Acusó a la abogada Marini de alquilar clandestinamente su propiedad y de jactarse de contactos políticos para "hacerle la vida imposible" al efectivo.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Una grave acusación contra un policía federal sanjuanino se radicó, en el mediodía del pasado miércoles, en la sección Seguridad Personal de la Policía de San Juan. Fue contra Carlos Ruarte (42), quien cumple funciones en la Delegación San Juan de la Policía Federal, y la hizo su vecina, una conocida abogada de apellido Marini, por presuntamente acosarla, extorsionarla y amenazarla.

Según dijo la denunciante, el hombre buscaba tener un tipo de relación más allá de la amistosa y, como ella se habría negado, el policía le habría dicho que le haría la vida imposible. Con este motivo, Marini afirmó que cada vez que hacía un evento familiar, el efectivo llamaba al 911 para que le realizaran una causa en Flagrancia.

En la tarde de este jueves, la defensa del policía, a cargo de Filomena Noriega, se comunicó con este medio y contó su versión de los hechos. Apuntó directamente contra la abogada Marini ya que, según dijo, se jactaba de sus contactos políticos y "pesados" para hacer lo que quisiera con esa propiedad -la alquilaba clandestinamente, por ejemplo-, ubicada en un barrio residencial del Médano de Oro, en Rawson.

Según afirmaron desde la defensa de Ruarte, en el reglamento interno del barrio -y en la escritura- aparece una cláusula que dice que las propiedades de allí pueden ser utilizadas exclusivamente para uso familiar. Es decir, no sólo en tiempos pandémicos no se puede alquilar, sino también en épocas normales. Incluso, esa cláusula aparece explícitamente en el Registro de la Propiedad del Centro Cívico, donde están aprobados los planos. El uso familiar se debe a que se trata de un área residencial y, además, el Médano es un área protegida, dijeron.

En el inciso 5 explica que es solo de uso familiar.

Las primeras denuncias de Ruarte y su mujer, Nilda Koziol, comenzaron en noviembre pasado, cuando empezó a alquilar la casa quinta, ubicada por la intersección de calle Alfonso XIII y Calle 6. Eran por ruidos molestos, la Policía llegaba y salía Marini -o su marido Juan Carlos Roldán, Jefe de Asistentes del Hospital Marcial Quiroga, según dijeron desde el entorno de Marini- para jactarse de sus "altos y pesados contactos políticos", les decía que ella colaboraba con merenderos y otras cuestiones más, todas para lograr evadir a la Justicia, tal como afirmó la defensa.

Luego, ya en plena pandemia, la mujer siguió alquilando la propiedad de manera clandestina, dijo Noriega. "Mi cliente me contó que la alquilaba para que hicieran fiestas los viernes, sábados, domingos y hasta feriados. Llegaba el jueves y ya caía un jardinero a cortarle el pasto y una mujer a regar plantas y limpiar casa para dejar todo listo para los eventos clandestino", sostuvo la letrada.

Tal como dijo la defensa, incumplían totalmente con el protocolo ya que se podía observar la presencia de un número desorbitante de asistentes -se habla de alrededor de 50 invitados en algunas fiestas- y hasta bebidas alcohólicas. "Incluso, una vez la alquiló por un bautismo, cayó la Policía, demoró a unos invitados y el hombre que la alquiló reconoció que era para un bautismo cuando estaban completamente prohibidos los eventos por la pandemia", soltó la letrada.

Es más, -según la defensa del policía- la abogada Marini tenía publicada su casa quinta para alquilar en páginas web. Afirmó que hasta hubo una banda de música en unos eventos. "Es a ella a quien detestan los vecinos, no a mi cliente, incluso todos quedaron consternados luego de la publicación contra Ruarte", dijo Noriega.

La publicación en Facebook del alquiler.

Debido a la gran cantidad de denuncias de la mujer de Ruarte -que era quien siempre denunciaba-, Marini les habría dicho que les haría la vida imposible. En la Policía Federal ya estaban anoticiados de que eso podía ocurrir porque Marini ya los habría advertido, explicitó la letrada.

Anteriormente, el policía ya le había radicado una denuncia por amenazas -que cayó en el Tercer Juzgado de Instrucción-. Según le contó Ruarte a Noriega, Marini había amenazado a la esposa del policía diciéndole que no iba a parar hasta echarlo de su trabajo.

Lo cierto es que Noriega ya presentó la eximición de prisión de su cliente por las causas que hay en su contra: una de amenazas en el Cuarto Juzgado Correccional y una por extorsión en el Primero de Instrucción. Noriega afirmó que el viernes presentará una enorme documentación que probaría cómo se realizaban eventos en esa casa quinta del matrimonio de abogados Marini y Roldán.

 

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