Puede que sea la tumba de un ferviente devoto, quizás una ofrenda o en el peor de las casos parte de un rito. Lo que sea, causó conmoción y misterio la insólita aparición de esa especie de sepultura con un extraño cajón al pie del cerro de la Virgen de la Paz, en Caucete. Nadie sabe decir quién lo puso ahí y cuándo. La Policía investiga si contiene restos humanos.
Un llamado anónimo alertó el miércoles a la noche sobre la aparición de esa tumba en esa desolada zona ubicada al costado de una huella prolongación de la calle Caseros, cerca de la Villa San Martín, en Los Médanos, y a 7,5 kilómetros de la villa cabecera de Caucete. La persona que avisó del hallazgo habló de un ataúd. Al rato los policías de la Seccional 9na constataron que había una supuesta sepultura con una estructura de cemento, con una base, una flor y una pequeña plaqueta que decía: “Hugo José Flores” y abajo “20-02-2018”.
Esto último daba la impresión de que allí habían enterrado un féretro. Eso sorprendió a los policías porque además hicieron averiguaciones y no surgieron datos sobre algún caucetero fallecido con ese nombre y en esa fecha. Eso acrecienta la intriga.
Los vecinos de Los Médanos están sorprendidos y dicen no saber nada, o no quieren hablar. Es que también es sabido que existe la versión de que la zona de Pie de Palo es escenario de ritos satánicos o encuentro de brujas.
Este viernes, una comisión policial realizó una excavación en el sitio y constató que en realidad no había un féretro, sino un cajón de madera o urna que comúnmente se usan para depositar las cenizas de un cuerpo cremado. Es más, al sacar ese pequeño cajón vieron que tenía otra placa metálica con el nombre de Hugo José Flores, pero curiosamente con la fecha 28-02-2018.
El caso es todo un misterio. Los policías de la Seccional 9na no tienen nada del cementerio de Caucete, de modo que pidieron informes al Registro Civil de ese departamento y a la sede central de Registro Civil de la Provincia para saber si hallan registro de un fallecido con ese nombre en esas dos fechas, el 20 y 28 de febrero. También están averiguando en los crematorios.
Por ahora no quieren abrir esa urna hasta saber quién era y cómo murió ese tal Flores. La hipótesis principal es que se trata de un cajón con cenizas y que improvisaron una tumba en ese lugar. Y eso para la Policía no representaría un delito, sino más bien una falta contravencional.