Víctima de violencia de género, proporcionada por el padre de sus dos hijos, María del Valle S. es una mujer que dice sufrir un calvario por la relación que mantiene con su ex pareja, quien en el último episodio -de los tantos que relata- habría distribuido panfletos difamándola con acusaciones graves en su lugar de trabajo, el cual es nada más y nada menos que una escuela.
Acusada de abuso de menores, la maestra jardinera llegó hasta su punto límite y por ello denunció una vez más al papá de sus hijos, quienes también sufrieron de violencia física de parte del denunciado -según aseguró su abogado defensor Gabriel Sanz-.
En ese sentido, el letrado explicó que en San Juan no existen antecedentes en los que hayan ordenado la detención en un caso de violencia familiar. "La ley es muy amplia y, cuando los casos llegan a una magnitud como esta, no pueden avanzar. Se llegó hasta la prohibición de acercamiento, pero la violó sistemáticamente y por ello ordenamos la detención", manifestó.
Al mismo tiempo, aseveró que resultan complejas de resolver las causas de violencia familiar. "Esta chica que fue bastardeada, lastimada y humillada por su ex pareja tiene en peligro su vida con esta persona suelta como así también sus hijos de 9 y 10 años", agregó.
Después de que aparecieran panfletos con la cara de la maestra de Nivel Inicial señalada como maltratadora de menores, la damnificada radicó una denuncia en el Primer Juzgado Correccional y, a partir de ello, tomó curso en la Comisaría de la Mujer y en la Dirección de Protección de la Mujer.
Si bien aguardan que se presente a declarar por esta última acusación, el hombre sindicado como violento (se preserva la identidad para no entorpecer la investigación) es conocido en el ambiente delictivo y el mismo presenta varias causas en su contra. "Es una persona peligrosa, tiene medida perimetral, causas por estafa, por amenazas. Hemos denunciado en la justicia penal, dos en la civil, una en el Juzgado de Menores por violencia con sus hijos, otra en el Juzgado de Familia", detalló.
Tras la exposición de semejante disputa, acorde a lo informado por su abogado, la respuesta de las instituciones fueron positivas. "En una de ellas ya no trabaja, pero las autoridades del colegio saben el calvario que pasa, en el lugar se le apareció varias veces, por lo que el daño mayor fue sólo la vergüenza que pasó", dijo.