A más de dos semanas de que encontraran el cuerpo sin vida de Juan Ramón Escudero, el anciano ciego asesinado por efecto del "empalamiento", los investigadores realizan sus esfuerzos para dar con el autor del brutal asesinato, en una escena del crimen que tras ser peritada sólo arrojó algunos pocos indicios que señalaron una ocasión de robo.
Si bien todavía se intentan establecer en qué circunstancias el indefenso hombre de 65 años fue atacado, en su propia casa ubicada en Santa Lucía, fuentes policiales informaron que sólo faltaba un para de zapatillas nuevas de la víctima y ello dejó más dudas que certezas y el camino para encontrar al autor del homicidio pareciera estar cada vez más lejos.
A Escudero lo encontraron con sus pantalones rotos y con un la evidencia de haber sufrido una violación con un elemento contundente: tenía introducido un caño de al menos 10 centímetros de diámetro en su ano, lo que le produjo primero un reflejo vagal y luego un paro cardíaco. Sin embargo, en un principio, se descartó que se tratara de un episodio ocurrido tras una relación sexual en la que un amante lo haya querido asesinar.
Acorde a lo señalado por las fuentes, esas zapatillas se las había comprado una vecina hacía poco tiempo y fue el único elemento que no hallaron en toda la vivienda. Las dudas de igual forma continúan, pues descreen que una o más personas hayan agredido de semejante forma al no vidente únicamente por el calzado.
Sus vecinos, que todavía no comprenden el ensañamiento con el que se cometió el homicidio, informaron que el hombre no manejaba su propio dinero e incluso aseguraron que algunos de ellos le cobraban la pensión para luego dársela. A pesar de la cercanía que tenía con su sobrino, cuyas casas están en el mismo terreno, eran los vecinos quienes tenían mayor contacto y confianza con Escudero.
Mientras tanto, el juez que investiga el aberrante y extraño caso, Martín Heredia Zaldo del Cuarto Juzgado de Instrucción, espera por los resultados de las pericias que se efectuaron en la escena del crimen. Una huella o bien un rastro de ADN que comprometa a alguien serían claves para dar con el autor. De los rastrillajes en la zona, que se desplegaron con grandes operativos, también se aguarda por un resultado.