Un grave hecho de delincuencia contra dos mujeres ancianas ocurrió este fin de semana en Capital, cuando varios sujetos entraron a la fuerza a la casa de las víctimas con armas de fuego. Fue alrededor de las 5 de la mañana y les robaron el poco dinero que tenían de la pensión y que utilizaban para vivir.
Este terrible episodio que tuvo como víctima a las hermanas Salazar de 76 y 79 años, se vivió el pasado sábado en la madrugada en su casa por calle Alem. Cuando ellas estaban durmiendo, fue ahí que unos sujetos que llevaban cascos con linternas y armas de fuego, entraron por la puerta del fondo que había dejado sin seguro esa noche, empezaron a exigirle plata y que no hicieran nada. "Sabían que teníamos esa plata y que la habíamos cobrado el día anterior" expresó una de las señoras.
Ellas asustadas y en la cama acostadas, por la confusión no sabían qué hacer, hasta que en un momento, y con los ladrones apuntándoles cada vez más cerca, una de ellas sacó un pequeño monedero donde tenía la plata, cuando quiso dársela, el cordón se le encerró en su mano y el ladrón al hacer fuerza le dislocó el meñique de su mano.
Los cacos escaparon rápidamente y el feo momento al final pasó. La anciana de 76 años, luego del terrible hecho procedió llamar al 911, que llegó al lugar rápidamente, pero igual no lograron atrapar a algún sujeto que pudo haber actuado esa madrugada.
Con respecto a la salud de la señora, solo sufrió la dislocación en su dedo, pero nada grave y se encuentra en buen estado de salud. “No se lo deseo a nadie, es algo horrible y difícil de superar” es lo poco que pudo decir la hermana menor de este grave hecho.
Ellos viven hace más de 50 años en su casa y nunca han sido víctimas de estos hechos, sus padres hicieron esa casa y desde ahí viven junto con ellos. También tienen tres hermanos pero no viven con ellos.
“Estamos asustadas, en el monedero estaba el recibo de sueldo y aparece hasta cuándo va a cobrar ahora en noviembre, no sabemos con qué nos vamos a encontrar, y ahora que vamos hacer” dijo preocupada la señora Balmaceda, una de las víctimas.
En el lugar trabajó personal de Comisaria 2da.