Un profesor de música acusado de abusar sexualmente de 24 chicos en dos jardines de infantes de la ciudad fueguina de Río Grande fue sobreseído por la Justicia local al comprobarse que no había elementos que lo incriminaran.
Marcelino Monchietti, quien ya había sido beneficiado por una falta de mérito en marzo pasado, fue desvinculado de la causa penal por decisión del juez de instrucción, Andrés Leonelli.
El docente acusado, estaba imputado de abuso sexual agravado y reiterado luego de que se acumularan decenas de denuncias en su contra, a partir de agosto de 2015.
Sin embargo, un equipo multidisciplinario determinó que no existían indicios de abuso sexual en ninguno de los casos analizados, lo que dio lugar a la decisión de sobreseer al docente.
La medida judicial no está firme, y tanto la fiscalía como el abogado que representa a los padres de las presuntas víctimas cuenta con diez días hábiles para recurrir el fallo, aclararon las fuentes.
El maestro de música había sido apartado de los cargos que tenía en los jardines Nº3 y Nº 21 de Río Grande cuando el caso se hizo público a través de las declaraciones coincidentes de un grupo de padres.
Varios de los progenitores denunciaron ante la Justicia que el maestro llevaba al baño a los chicos y los tocaba y los filmaba.
El juez tomó, primero, una extensa cadena de declaraciones testimoniales de los propios niños, quienes hablaron bajo supervisión de especialistas, y el abogado, Juan Ladereche representante de los denunciantes, afirmó -entonces- que en al menos nueve de las declaraciones se hizo referencia expresa a los presuntos abusos, y habló de imputaciones concretas y de testimonios contundentes.
El caso adquirió repercusión social en Tierra del Fuego luego de que al conocerse las primeras denuncias, un grupo de padres acudió al domicilio del profesor y lo agredió, además de producir diversos destrozos.
Por ese episodio, la Justicia abrió una causa paralela donde se investiga a los atacantes por el delito de lesiones y daños.Además, el juez Leonelli denunció a fines del año pasado que fue amenazado por dos de los padres de las supuestas víctimas.
Dijo que las personas se presentaron en su oficina para interiorizarse de los avances registrados en la investigación, y que luego de recibir las explicaciones, uno de ellos comenzó a increparlo.
Leonelli afirmó que el episodio se produjo en presencia de varias personas pertenecientes al juzgado, y que una vez ocurrido, se dirigió a la Fiscalía de turno para realizar la denuncia correspondiente.
(Fuente: Crónica)