Adrián Collado, uno de los cuatro empleados de la AFIP preso
por la estafa local al fisco nacional, rompió el silencio. Y lo hizo
extensamente, ya que estuvo declarando durante el martes y el miércoles,
transformándose en el primero en hablar ante la Justicia Federal sobre la
inédita estafa al fisco nacional, donde una banda de por lo menos 11
integrantes evadían impuestos con un sello distintivo a otros casos similares:
el de una pata interna del ente, ya que entraron al sistema con claves de
empleados para borrar deudas de contribuyentes evasores.
El que declare uno de los empleados puede transformarse en
algo beneficioso para la investigación que dirige el juez federal Leopoldo Rago
Gallo, ya que hasta ahora se había manejado con pruebas aportadas por la AFIP
pero no se conocía nada de boca de los sospechosos.
Collado siempre fue el que más conmovido se mostró por la
privación de su libertad. En un principio se abstuvo de declarar, al igual que
sus compañeros de trabajo. Pero ahora cambió de postura ante la Justicia y
decidió someterse a la declaración indagatoria. Y lo hizo largo y tendido.
Collado cayó junto a Manuel Montivero (representante gremial
de la AFIP, imputado como jefe de una asociación ilícita) y Rubén Falcón. Más tarde
se sumó la detención del empleado Walter Prividera.