Para Silvana, Gustavo era el hombre de su vida. Lo conoció cuando era apenas una adolescente y luego de "noviar" por dos meses él le pidió que se fueran a vivir juntos, caso contrario se mataría o la mataría a ella y a su madre.
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SUSCRIBITEPara Silvana, Gustavo era el hombre de su vida. Lo conoció cuando era apenas una adolescente y luego de "noviar" por dos meses él le pidió que se fueran a vivir juntos, caso contrario se mataría o la mataría a ella y a su madre.
La convivencia con Gustavo Villareal fue una tortura desde el principio, según consta en el procesamiento del hombre, en una oportunidad hasta le prendió fuego, según el fallo del juez Benedicto Correa del Quinto Juzgado de Instrucción.
Corría el año 2010 y Silvana ya le había dicho a Villareal que quería separarse porque "no aguantaba más la situación de violencia". Luego de una fuerte discusión, el hombre tomó una botella de alcohol, roció a su mujer en los brazos y el pecho y le prendió fuego. Fueron los vecinos quienes la socorrieron y él mismo le arrojó un balde con agua mientras le decía "mirá lo que conseguiste".
Según consta en la propia declaración de la víctima,pasó un mes internada en el Hospital Marcial Quiroga, bajo el cuidado de su marido quien la mantenía amenazada para que no dijera lo que realmente había ocurrido y mintiera en el relato asegurando que se trató de un accidente.
Pero el infierno no terminó allí para Silvana que, muy asustada por las amenazas de su esposo, no se animaba a contarle a nadie lo que pasaba en la vivienda que compartían en 25 de Mayo.
Al año de que su marido la prendiera fuego viva, Silvana quedó embarazada y desató la furia de su pareja que la acusó de "tener machos" y de que el bebé no era de él. La escalada de violencia terminó con una brutal golpiza del hombre cuando su mujer tenía 4 meses de embarazo que derivó en la pérdida del bebé.
Recién en 2015, después de casi 20 años de convivencia Silvana se animó a contarle a su hermana lo que pasaba y ésta la acompañó a la Comisaría 10ra, donde radicaron la primera denuncia por violencia familiar.
Este martes, Gustavo Villareal, fue procesado por el juez Correa por el delito de lesiones agravadas por el vínculo y coacción en concurso real. El empleado municipal llegará preso a juicio y aunque la figura encaja perfectamente con el agravante de violencia de género incorporado hace algunos años al Código Penal, el juez no pudo incluirlo en su procesamiento.
Es que la ley no es retroactiva y los delitos de Villareal ocurrieron antes de que esta figura fuera incorporada.
