Dolorosas revelaciones en el Caso Camila: Habló una de las doctoras que la asiste

La doctora Valeria Pardini brindó detalles de la internación de la pequeña Camila. Dijo que lloró cuando vio a su papá, que la menor presenta pocas respuestas y que no observan un sentimiento de culpa en la madre. Sin embargo, son optimistas.
Viernes, 08 de noviembre de 2013 a las 08:14

En entrevista radial, una de las doctoras que asiste a Camila Brusoti, Valeria Pardini, brindó detalles de la salud de la pequeña y advirtió "tiene muy pocas respuestas".















"Camila ingresó el viernes 25 aproximadamente a las 18:00. La trajo el servicio de ambulancia del ECI. Cuando la encontró la gente de ECI, la niña estaba en estado de coma. Tuvo un episodio convulsivo, los enfermeros la asistieron y la trajeron directamente al CIMYN. Se hizo una tomografía y allí se vio un hematoma subdural. Fue evaluada inmediatamente por los neurocirujanos, se la entubó y entró al quirófano. Se drenó el hematoma y quedó en Terapia Intensiva. Tenía hematomas en todo el cuerpo, algunas lesiones compatibles con marca de dedos, algunos nuevos y algunos de larga data. Tenía lesiones cortantes en las manos, en algunos lugares del cuerpo escoriaciones. Los hematomas los tenía en todo el cuerpo y comenzó la sospecha de maltrato. El día sábado se hizo la denuncia, en principio se puso en conocimiento de la Jueza de turno y a la Policía sobre el caso", comenzó su relato la doctora.

Y agregó: "Es difícil determinar, el hematoma que tiene en la cabeza es difícil saber si se lo hicieron de un golpe o con un palo. Debió ser con mucha fuerza o contra un elemento muy duro. En una nena de ocho años con el cráneo cerrado con fontaneros, es un hueso muy duro el del cráneo. Debe haber recibido un golpe muy importante".

"Hoy hacen 48 horas que la tenemos sin cesación, hay poca respuesta en Camila. Cuando evalúas un paciente, ves la apertura ocular, los reflejos, la tos, el que responda o no a órdenes simples, el que pueda hablar, tragar. Se evalúa para ver el estado del paciente. Tiene un sensorio muy bajo, es una complicación del hematoma, del edema y del daño que tiene a nivel cerebral. Podemos ver las cosas desde lo científico, hay células muertas, pero el cerebro en los niños es un órgano muy noble, muy plástico, en distintas partes tiene distintas funciones. Es una cuestión más de deseo pensar que ella pueda recuperar algo del habla, del movimiento, pero las áreas infartadas no se recuperan", sumó la profesional.

"Cualquier paciente en cuidados intensivos tiene alto riesgo de mortalidad. Cualquier niño en terapia puede adquirir cualquier infección porque está intubada y tiene muchos riesgos. Ahora está en modo combinado. Si ella no respira, el respirado la ayuda. Para poder extubarla, tiene que tener el reflejo tusivo, pero no tose. Para cualquier paciente en Terapia Intensiva las visitas son exclusivas de los padres, en el caso de Camila sólo tiene acceso la madre y el padre biológico", explicó. 















Además aclaró: "El padrastro tiene prohibida la entrada a la institución al padrasto. Luego que fue la Polícia, después de que hicimos la denuncia, mi compañera tuvo un cruce de palabras subidas de tono con el padrasto. Hubo un tono de violencia del padrastro con el papá. Hicimos una nota, la firmamos con mis compañeras donde quedó prohibida la entrada a la institución de este señor Pedro Oris".

Por otra parte advirtió que es la primera vez que tienen en la clínica un caso como el de la pequeña de 8 años: "En el sanatorio es la primera vez que tenemos un caso de maltrato o de abuso. Es lamentable pensar que una criatura sana está peleando por su vida debido al maltrato de un adulto".















Finalmente, con respecto a la madre dijo: "Nosotros hablamos todo el tiempo con la madre, la interrogamos. En un principio negaba todo y defendía a su pareja. Después de una larga charla en los primeros días, le dije que si ella sabía de alguna persona que hubiera golpeado su hija tenía que darse cuenta que estaba encubriéndola, sobre todo a alguien que por poco no la mató. Todos los días le damos el parte médico a los padres. Como impresión personal, parece que la madre sufrió o sufre violencia. Es muy difícil de llegar a la mamá, se pone una pared por delante, pero no noto un sentimiento de culpa muy grande. Cuando está con Camila en la terapia llora y se pone a rezar, le pide a Dios que Camila se recupere".















(Fuente: Radio Sarmiento)