Un partido de fútbol entre amigos en Rawson en enero del 2000 terminó en una pelea que causó la muerte del joven Federico Barrios, de 18 años, tras recibir un golpe en el pecho. Seis años después, Javier Ceferino “El Planchón” Castro fue condenado a tres años de prisión en suspenso por homicidio preterintencional.