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domingo 22 de marzo de 2026

Emprendedora

Lencería sexy para mujeres con mastectomía

Patricia es diseñadora y es la única en San Juan especializada en ropa interior para mujeres a las que tuvieron que extirparles un pecho o los dos. Los modelos son a medida y la clienta puede elegir hasta los colores. Por Viviana Pastor.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Fue en una tienda de ropa interior cuando la diseñadora Patricia Castro tomó conciencia del problema: las mujeres que habían pasado por una mastectomía no tenían ropa interior atractiva como el resto. Mastectomía es el término médico que define la cirugía en la que se extirpa a la mujer una o ambas mamas de manera parcial o completa.

"Una señora mastectomizada pidió un corpiño y la empleada ni siquiera sabía de que se trataba, tampoco tenía nada para venderle. Empecé a investigar y me di cuenta que en el país hay muy pocos fabricantes y la mayoría son corpiños ortopédicos que no son atractivos, son feos. Dije ¿por qué no hacerles un corpiño atractivo para que estas mujeres se sientan lindas?", contó Patricia.

Ella tiene 27 años y es diseñadora, estudió en Buenos Aires pero volvió a trabajar a San Juan y se  especializó en lencería porque siempre le gustó el rubro. Hasta hace un año diseñaba y confeccionaba ropa interior convencional y si bien lo sigue haciendo, ahora sumó esta producción especial para mujeres que pasaron por el quirófano.

"Una mujer que pasó por una mastectomía se siente deprimida, frustrada, casi siempre. Esto es una forma de darle ánimo, que no sienta discriminada porque no puede usar más un corpiño de encaje o de lycra porque no hay", señaló. 
 
 

Pero no era cuestión de coser nomás, Patricia se tomó su tiempo para aprender y poder especializarse. Fue un proceso en el que fue asesorada por médicos oncólogos y por sus profesoras de diseño y de costura. Ella produce todo, compra las telas, hilos, accesorios, luego diseña, corta y cose.

Su marca se llama Circe Lingerie y sus corpiños no tienen nada que envidiarle a las marcas más afamadas, las mismas que no tienen uno adaptado a estos casos especiales. 
 
  
Tiene los modelos recetados para el post operatorio, tipo deportivo, y los más lindos para cuando superaron esa etapa. Estos corpiños tienen por adentro un "adaptador" para la prótesis mamaria, generalmente de silicona, que tienen distinta medida y casi no se fabrican acá.  Incluirla elevaría mucho el costo de la ropa y la idea es que sea accesible para todas las mujeres, por eso los precios son similares y hasta más bajos que algunas marcas conocidas. Un corpiño tipo deportivo ronda los $200 y uno de encaje, unos $280, más baratos que los importados. "La idea es que puedan tener varios en su placar y llegar a todas, sin hacer diferencia en su poder adquisitivo".

Esta emprendedora no paró de recibir satisfacciones por esta iniciativa. "Las mujeres se ponen muy contentas porque por primera vez alguien les ofrece algo pensado en ellas. No podía usar lencería linda y sexy y muchos diseños son en conjunto con la clienta porque es a medida, se saca o modifica lo que le molesta, se da más o menos escote, ellas pueden elegir hasta los colores", señaló. 
 

Las ventas por ahora son personalizadas, a muy pequeña escala, los oncólogos le mandan sus pacientes a Patricia y atiende en su casa donde también está su taller. "Mi idea es tener una modelo mastectomizada, tener varios diseños para mostrar y ahí recién tener una página en Facebook  por ejemplo. Es todo muy reciente, acá en San Juan no había y en Buenos Aires, muy pocos", explicó.

Aunque ella no lo admitió abiertamente, además de su pasión por la lencería, Patricia actuó movida por sus ganas de ayudar, por su solidaridad. "Estar en contacto con mujeres que pasaron por una mastectomía y saber lo que sienten... los testimonios me llegaron mucho y me hizo querer aportar mi granito de arena como busca la mayoría, no?", dijo.

En el concurso Impulso Emprendedor este proyecto salió en 9no puesto, pero sirvió para empezar a posicionarse y darse a conocer. Antes, ganó un Capital Semilla y con esos fondos compró máquinas y telas. 

Circe Lingerie tiene planes para seguir creciendo: "me sigo especializando porque siempre hay cosas nuevas. Además estoy ya trabajando con una línea de verano para trajes de baño, bikinis o enterizas, todo adaptable", contó. 

Patricia agregó que el cáncer de mama no tiene un rango de edad, "ahora hay chicas jóvenes con cáncer entonces quiero ofrecerles una bikini atractiva, que puedan elegir entre muchos colores". Es una problemática actual, ahora mucho más controlada gracias a las campañas de prevención que enseñan a las mujeres a realizarse el autoexamen mamario, que salva vidas.
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