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domingo 22 de marzo de 2026

Infaltable y rico

El chocolate: aliado contra el frío y las enfermedades cardiovasculares

Por Redacción Tiempo de San Juan
Ya sabemos que el chocolate tiene un alto contenido calórico y grasoso. Por eso debemos ingerirlo en cantidades muy medidas. Sube el colesterol y fomenta la obesidad si es ingerido en grandes cantidades. 100 grs. tienen aproximadamente unas 550 calorías.

Ahora bien, en su justa medida, el chocolate además de delicioso es un gran aliado de nuestro cuerpo. Una barra de unos 30 grs, aporta unas 200 calorías a nuestro cuerpo, lo suficiente para entrar en calor en días como los que estamos viviendo. Este aporte, más un líquido caliente y abrigo suficiente, garantizarán que nuestro cuerpo reciba el calor que necesita para transitar el día.

Hasta acá sabemos que el chocolate nos aporta calor, más precisamente calorías. Y eso es muy útil para combatir el frío. El dato interesante es que además de esto, el chocolate amargo ingerido diariamente "contribuye a disminuir la incidencia de enfermedades cardiovasculares en personas con síndrome metabólico, un conjunto de factores de riesgo para las cardiopatías y la diabetes.” Aclaramos que no estamos hablando de cualquier chocolate: es el chocolate amargo el que tiene esta propiedad.

Para llegar a esta conclusión, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estudió a 2013 personas hipertensas y con síndrome metabólico, es decir, personas en riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas. Los investigadores "concluyeron que teniendo en cuenta al total de los participantes, si todos consumieran chocolate negro cada día entonces lograrían prevenir 70 eventos cardiovasculares no fatales y 15 fatales por cada 10.000 personas en un total de 10 años. Si solo el 80% de los voluntarios cumpliera con el precepto de comer chocolate negro todos los días, entonces 55 y 10 de cada 10.000 individuos lograrían evitar eventos cardiovasculares no fatales y fatales, respectivamente.”

Hasta económicamente este modelo preventivo resulta tentador ya que el costo de la medicación contra las enfermedades cardiovasculares supera (en mucho) el costo diario de una barrita de chocolate.

De todos modos, no podemos afirmar que esto funcione como el modelo watsoniano de estímulo-respuesta. Lógicamente la consulta al médico es la que determinará qué medida preventiva es más útil para esta clase de disfunciones.

Lo que sugerimos desde este espacio es disfrutar del chocolate amargo y hacer la consulta correspondiente con los profesionales que correspondan. Podemos encontrar un gran aliado lleno de sabor para nuestra salud.
 
(Fuente: http://sushifurusato.com/)



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