El delantero sanjuanino tuvo una noche brillante frente a Boston River por la Copa Sudamericana. Jugó suelto, se destapó y convirtió por primera vez desde la rotura del ligamento cruzado de la rodilla derecha que lo dejó afuera por siete meses. Una historia de superación, desahogo y la frase en modo feliz: "Lo necesitaba muchísimo".