Ulises Jofré cayó a una pileta el 4 de enero del 2020, sobrevivió, pero quedó con severo daño neurológico. Durante cuatro años su familia lo acompañó y hasta le construyeron una pieza especial para él. En diciembre, su salud se agravó y su madre junto a los médicos decidieron que lo mejor era desconectarlo y donar sus órganos.