Se conoció una noticia completamente inesperada que puso muy triste a muchísimos argentinos: se trata del fallecimiento de la ex modelo Marcela Tiraboschi, que se hizo famosa primero como secretaria de Gerardo Sofovich, luego por su portada para la revista “Playboy” y finalmente por el polémico romance que vivió con Cacho Fontana, uno de los conductores más importantes de nuestro país, al que acusó de golpearla.
Dolor por la muerte de una famosa modelo que brilló con Gerardo Sofovich y fue tapa de Playboy
Se consagró como modelo, pero su máxima popularidad la obtuvo como pareja de uno de los hombres más poderosos de nuestro país.
La mujer vivía en Bragado, tras haberse alejado del mundo del espectáculo. En 2020 volvió a ser noticia tras sufrir un accidente que le dejó graves problemas físicos: “Desde hace seis meses, estoy en un departamento de dos ambientes con un patio interno que desemboca en un río. Tengo piso de cerámica y, como se me escapaba el gato, me paré sobre una parte y en el acto me tragó el pozo ciego”.
La ex modelo agregó: “Se me cerró la glotis porque soy asmática. No podía respirar. Nunca vi la muerte tan de cerca, no se lo deseo ni a mi peor enemigo. No me quebré porque mi madre y San Expedito no quisieron. Le pedía a ella, mi gran compañera, mi ángel de la guarda, que me ayude porque no quería morirme así”.
Tras esa entrevista, la mujer no volvió a hablar con los medios de comunicación masivos. Ahora, los diarios de Bragado informan que Tiraboschi falleció por “motivos naturales”, pero no especifican la causa de su muerte.
Su relación con Cacho Fontana
En una entrevista para LAM, el programa de Ángel de Brito, la mujer contó que el conductor la habría golpeado cuando estaban en pareja: “Nos conocimos cuando yo trabajaba con Sofovich. Me invitó a cenar, nos pusimos de novios, nos pescó el periodismo, nos fuimos a vivir juntos y ahí me mostró su otra cara, la triste. Había golpes, porque yo no quería drogarme con él, no era adicta. Si lo hubiera sido, hubiera seguido al lado de Cacho”.
Y agregó: “Pasaron muchos años, soy una mujer que no soy rencorosa, no odio y sé perdonar, entiendo que un adicto es un enfermo, lo disculpo por su adicción y porque después nunca más me nombró, podría haber seguido hablando y colgarse”.