La modelo Natalie Weber y el antiguo delantero de Boca Juniors, Mauro Zárate, sorprendieron al mundo del espectáculo al plantar un rumor de separación muy fuerte en las redes sociales. Según pudo deslumbrar Juairu, la periodista influencer encargada de desatar escándalos, ambos se dejaron de seguir en Instagram y todo se descontroló al saber que, por la distancia, podría ser verdad.
Actualmente Mauro se encuentra en Brasil por trabajo y Natalie en Buenos Aires cuidando de su hogar y trabajando el LAM. Desde ese punto se llevaron a cabo averiguaciones respecto al fundamento de ese guiño digital, ya que dejaron de seguirse mutuamente. Fue así que se especuló con una profunda crisis matrimonial e incluso se elucubró sobre una posible infidelidad por parte de Mauro.
Pero para arrojar luz sobre estas cuestiones es que Natalie dio la cara, tomó el problema en sus manos y se sentó en la silla más polémica de la tv de LAM para referirse a todos estos rumores picantes sobre su matrimonio. Más allá de suavizar el conflicto con su chico, Weber sí lanzó algunas frases filosas respecto al comportamiento de los futbolistas cuando se encuentran lejos de sus esposas.
Al principio la morocha reconoció que algo pasa entre ella y su pareja, pero sostuvo: "No estoy separada, pero a la distancia todo se hace más chicloso. La distancia hace todo como más denso, los futbolistas son intensos, yo también".
Pero para justificar que dejaron de seguirse, la bella chica dijo "Entonces, flasheó y me dejó de seguir en Instagram, pensé que nadie se iba a dar cuenta y se dieron cuenta". Claro que eso le provocó una indignación, por eso le pegó un palo a su esposo:
"Fue bastante bolud… e infantil también, porque ya estamos grandes para dejarnos de seguir. Que te bloqueo… pero qué vamos a hacer".
Para dejar en claro que el histeriqueo no se trató de un engaño por el momento, Weber trató de aportar los fundamentos de esta pelea de tono infantil con Mauro: "Discutimos, pero no por un tema de celos. Son cosas que van pasando, estamos enfrentando varias cosas y a veces intercambiamos opiniones cuando no pensamos lo mismo, y pasa esto".
Ante la reiterativa e inevitable pregunta de si se trataba de una tercera en discordia, Weber fue categórica y respondió que no es un problema de mujeres y que si, así lo fuese, lo hace muy bien porque ella no se ha enterado de nada.