Ivana Nadal tiene, si fuera un objeto de estudio, muchos puntos altos.
Su cuerpo, su simpatía, su humor, su "calle", y definitivamente, su sonrisa.
Siempre elogiada por sus fans, es un arma de seducción que la morocha sabe que puede utilizar en cualquier momento.
Y es también una manera de señalar de qué manera te vas a conducir en la vida, con fe o con pesadumbre ante las dificultades.
"A reírse más”, dice, mientras ríe, y los fans enloquecen.