Ya no es aquella joven rubiecita, de cintura diminuta que comenzó sacudiendo una mini casi inexistente en el programa de música tropical A Pleno Sábado, que después condujo.
Mucha agua corrió bajo el puente, y Nazarena Vélez experimentó en su vida todo: el éxito, el fracaso, la muerte de una pareja, la maternidad, los escándalos.
Su presente ahora es excepcional.
Está enamorada, tiene trabajo, es una voz autorizada en el ambiente y el público la adora.
Pero cada tanto el pasado regresa, y casi siempre, en forma de fotos muy muy picantes.
Disfrutá.