Wanda Nara no para, de nada.
No para de trabajar, de acompañar a su marido, el futbolista Mauro Icardi, como representante y conseguirle jugosísimos contratos, ni de escandalizar en las redes.
Muy orgullosa de su cuerpo tremendamente voluptuoso, lo muestra cada vez que pueda.
Esta vez se dejó solamente la tanga, y el resultado es este.