Es de Santa Fe

Compró una rifa y se llevó la sorpresa de su vida

La mujer vivía en un rancho y se encontraba cuidando a una anciana cuando se enteró de la noticia.
miércoles, 20 de febrero de 2019 · 11:00

Una mujer de la ciudad de Reconquista, Santa Fe, se llevó la sorpresa de su vida y pudo cumplir uno de sus mayores sueños: tener la casa propia. Lo consiguió al salir sorteada en un bingo.

Susana Martínez vive en un rancho de cañas y nylon junto a su esposo, en el norte santafesino, y se mantiene a base de changas. “Yo cuido abuelitas a la noche, por ahí me voy a hacer limpieza”, le contó al medio Reconquista Hoy.

Desde el año pasado, Susana compra una rifa del bingo en el Club Adelante de esa localidad con el sueño de mejorar su situación. Su idea era ganar un auto para así venderlo y con eso hacerse una vivienda. “Dios me dio más de lo que yo pedía”, confesó asombrada.

El bingo realizó el sorteo el sábado 16 de febrero a la noche y Martínez no pudo asistir, ya que debía cuidar a una anciana. Trató de sintonizar la radio pero no pudo y tampoco se quería quedar hasta tarde. “Le dije a la abuela vamos a dormir nomás, que sea los que Dios quiera”, reveló.

En medio de la incertidumbre, la anciana le dijo que la veía nerviosa y se ofreció a curarla del mal de ojo pero ella pensaba en el sorteo, y se fueron a dormir. A continuación, la abuela le dijo: “Dormí tranquila que mañana a la mañana te van a venir al golpear para avisarte que sacaste la casa”.

Al día siguiente, su pareja y su hijo llegaron a la casa para felicitarla por ganar la vivienda. “No entraba en razón”, reconoció.

Más tarde, Susana contó que se sentó “a tomar mate en la casa de la abuela” pero no logró contener la emoción. “Me puse a llorar hasta que vino mi hijo, me dolían los ojos de tanto llorar, vino mi hijo y de vuelta me puse a llorar. Acá en mi casa me esperaban los otros hijos”, contó entre lágrimas.

Martínez manifestó que no recuerda quién le vendió la rifa pero sí lo que le dijo para convencerla. Le recordó que en el año 2018 estuvo a un número de ganar la lancha y que ahora iba a ganar, que lo ponga a su nombre, no como el año pasado que lo puso a nombre de su pareja.

“Cuando me llegó la noticia no lo creía, pensé que era una broma, después tuve que reaccionar, me llevaron a mostrar la casa, ahora sí creo que es cierto”, señaló la mujer.

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