En Grecia, la comunidad sigue asombrada por la escalofriante muerte de una niña en un hospital, quien tiene como única sospechosa y acusada por el crimen a su propia madre. Ahora una foto comenzó a circular en las redes, donde se las ve a ambas minutos antes del deceso de la pequeña.
La menor, Georgina, comenzó a sufrir una serie de convulsiones para abril del 2021, cuando habían pasado unas semanas de la muerte de una de sus hermanas. Por ese motivo la hospitalizaron y luego un paro cardíaco la dejó tetrapléjica. Tras una larga estadía en el hospital, falleció en enero de 2002.
La autopsia reveló que la niña murió menos de 20 minutos después de que alguien le administrara una dosis letal de un poderoso anestésico. Allí fue cuando su madre, Roula Pispirigou, de 33 años, quedó en la mira. Las enfermeras del hospital infantil Aglaia Kyriakou aseguraron que Pispirigou estaba con la menor en el momento de su muerte repentina. Según dijeron las profesionales de la salud "la única persona que estuvo en la habitación de Georgina durante los últimos 20 minutos de su vida, antes de que comenzaran los efectos secundarios de la droga, era su madre”.
Cuando Georgina murió, la sometieron a una prueba de tejido muscular que reveló que a la niña alguien le había administrado una dosis mortal de Ketamina que no había sido recetada por ningún médico y la madre fue arrestada. Como consecuencia de este hecho, las autoridades abrieron una investigación sobre la muerte de sus otros dos hijos, Malena, de tres años, que murió en julio de 2019 a causa de una insuficiencia hepática e Iris, de seis meses, por un presunto defecto cardíaco.
La desconcertante historia ha impactado a Grecia, mientras que las autoridades investigan las misteriosas muertes.